RELIGIÓN
El Temple de la Sang reabre y celebra el primer Vía Crucis de Cuaresma
La parroquia vive la plegaria con unas noventa personas a pesar de la suspensión del Arzobispado

El acto pudo desarrollarse por el interior del Temple de la Puríssima Sang con normalidad.
El Temple de la Puríssima Sang ha reabierto las puertas a los feligreses. El primer Solemno Vía Crucis de Cuaresma se desarrolló por el interior de la parroquia ayer por la noche, ante la presencia de unas noventa personas. En vez de un mosén, el acto fue presidido por el exclavario Francesc Pardo, dado que continúa vigente el decreto del Arzobispado que suspende el culto.
El Vía Crucis consistió en la lectura y meditación de las estaciones que relatan la Pasión de Jesús. Pardo expresó que el Vía Crucis «sigue siendo actual» hoy día, ya que hay «muchas personas que sufren en su propia piel la cruz de la vida por guerras, desastres naturales...». «Tenemos que ser conscientes de que el amor es el único camino a seguir si queremos conseguir una paz verdadera, un amor encarnado en Jesucristo», apuntó.
Reus
El «regreso a la normalidad», el punto discordante entre el Arzobispado y la Sang
Sergi Peralta Moreno
La parroquia fue objeto de obras «de saneamiento y mantenimiento imprescindibles para garantizar la seguridad estructural y conservación», así como para llevar a cabo un tratamiento para combatir la proliferación de cucarachas, según afirmó la junta cesada. Con la intervención acabada, se han instalado medidas de protección y prevención para garantizar la seguridad de las personas.
El Arzobispado de Tarragona suspendió todo acto de culto y manifestación pública de piedad o devoción en el Temple de la Sang el pasado diciembre, trasladando, en el proceso, las actividades pastorales a la Prioral de Sant Pere, una decisión que se mantendrá mientras dure «la situación irregular causada por parte de algunos miembros de la congregación, que no la representan legítimamente». El decreto continúa, todavía, vigente.
No obstante, el entorno de la junta cesada de la Sang apunta que un Vía Crucis es una práctica de piedad o devoción «popular», no un acto «sacramental exclusivo del clericato», de forma que «lo puede leer, rezar y dirigir a un laico». Además, recuerda que el Vía Crucis del Viernes Santo a las 8.30 horas «es leído por miembros de la congregación y de las secciones» y, por lo tanto, «será el mismo formato que ya se ha hecho anteriormente, sin mosén».
Por otra parte, la semana pasada, la parroquia de Sant Joan emitió un comunicado en que se señalaba que «no se tendría que participar en ningún acto de culto católico celebrado en el Temple de la Sang mientras sea vigente esta situación», en referencia al decreto de traslado de los actos de culto a la Prioral. «Por eso mismo, se pide a los fieles la comunión eclesial, el respeto a la autoridad legítima y unidad con la Iglesia diocesana, rogando insistentemente para una pronta y fructuosa solución», cierra el texto.
Entre los asistentes, se intercambiaban comentarios de tristeza por el contexto y coincidían en afirmar que habían decidido asistir al Vía Crucis movidos por su sentimiento y devoción.
A su vez, la Semana Santa se espera que se celebre con normalidad, incluidas la Processó del Sant Enterrament y la Funció de l'Agonia, tal como expuso a la Agrupació d'Associacions de Setmana Santa. De hecho, la Funció de l'Agonia tendrá lugar, finalmente, en la Prioral como es tradicional.