Religión
El «regreso a la normalidad», el punto discordante entre el Arzobispado y la Sang
Les partes lamentan no llegar a un «acuerdo de mínimos», pero afirman velar por la Semana Santa

Fotografía de archivo del interior del Temple de la Puríssima Sang.
El Arzobispado de Tarragona y la junta cesada de la Reial Congregació de la Puríssima Sang han mantenido conversaciones los últimos días para intentar llegar a un «acuerdo de mínimos» para organizar los actos de Semana Santa con normalidad. A pesar de la decisión final que la Funció de l'Agonia se lleve a cabo en la Prioral de Sant Pere, el acuerdo no se alcanzó. Según la archidiócesis, el sector descontento se desdijo en primer término por desacuerdos internos. A su vez, este bando afirma que el Arzobispado acabó rechazando «de manera tajante» la «última propuesta de conciliación presentada».
Según el sector destituido, su proposición planteaba la «voluntad de retirar todas las denuncias y acciones judiciales a cambio de restablecer la normalidad y el culto en la iglesia de la Sang». Fuentes del Arzobispado de Tarragona añaden que los descontentos habían establecido, como condiciones, dejar sin efecto las disposiciones del decreto de cese de la junta y nombramiento del comisario delegado y la elección de un mosén y un exclavario para que velaran por la organización de la Semana Santa. El acercamiento de posiciones también planteaba la entrega de una copia de las llaves del Temple de la Puríssima Sang al rector, Joaquim Fortuny, para que pudiera celebrar la misa dominical y los viacrucis de los domingos de Cuaresma, así como los oficios litúrgicos del calendario. «Desgraciadamente, eso no ha sido posible, ya que los miembros que quedan de la junta cesada ponían como condición dejar sin efecto las disposiciones del decreto del 23 de octubre de 2025 —el de cese de la junta y nombramiento del comisario delegado—», declaran las fuentes de la archidiócesis.
En este contexto, el Arzobispado «lamenta profundamente la situación en que se encuentra la congregación» y agradece «el esfuerzo que algunos miembros de la junta cesada han hecho por posibilitar un acuerdo de mínimos que, desgraciadamente, no se ha alcanzado». El bando insurgente asegura que ofreció «la paz total y la retirada de todos los litigios para terminar y mirar al futuro». «Lamentamos que el Arzobispado de Tarragona haya respondido con el mantenimiento de los castigos y el cierre del culto, en lugar de optar por la concordia que se esperaría de una institución eclesial», apunta este sector, que afirma mantener la mano tendida para que la Semana Santa «sea un espacio de unidad y no de división».
Así, la junta destituida explica que la celebración de las Tres Gràcies «no está, en ningún caso, en peligro». Por su parte, el Arzobispado se propone «garantizar igualmente la celebración de los actos tradicionales de Semana Santa» y adelanta que el pregón irá a cargo de Armand Puig.
Reus
La junta cesada de la Sang acaba las obras en el templo y se prepara para abrirlo de cara a Cuaresma
Sergi Peralta Moreno