ENTREVISTA
Joan Borràs: «Se ha superado el tabú de hablar del cáncer y eso ha permitido sacarle dramatismo»
El director adjunto del Institut d'Oncologia de la Catalunya Sud del Hospital Universitari Sant Joan de Reus destaca evitar el tabaco o el sobrepeso como principales medidas preventivas del cáncer

Joan Borràs Balada, director adjunto del Institut d'Oncologia de la Catalunya Sud de l'HUSJR.
¿Cómo valoras recibir el Premio al Conocimiento?
«He tenido la oportunidad de tener una trayectoria larga en todo este proyecto, que suma toda una serie de cosas porque estoy en este proyecto desde hace más de 40 años, y eso da tiempo a que pasen y se consigan muchas cosas. En parte se atribuyen a mí y a mi dirección, que es cierto, pero yo he tenido la suerte de haberme rodeado de gente buena y hacer equipos. Entonces, agradezco que se me reconozca mi tarea la cual ha sido orientada, como dice el premio, a una trayectoria docente universitaria que ha comprendido 20 años como profesor titular en la universidad y otros como asociado y a una trayectoria profesional».
¿Ha cambiado la percepción cuando hablamos de oncología o cáncer?
«Ahora sabemos mucho más. Ha habido un gran progreso, tanto cuantitativo, ya que mucha más gente se cuida y viven muchos años, como conceptual, porque ha habido descubrimientos que han puesto encima de la mesa un mejor conocimiento y se han orientado mejor las investigaciones, los diagnósticos y los tratamientos. Eso ha traído un sentimiento a la población a darse cuenta de que no era tan dramático, más allá del caso de la persona que lo sufre y no va bien y se tiene que respetar. Y otro aspecto importante ha sido la cronificación. A menudo un cáncer no lo cuidamos, pero con un tratamiento mínimo o poco tóxico este enfermo puede vivir muchos años y con una esperanza de vida como el resto. Además, se ha superado el tabú de hablar del cáncer y eso ha permitido sacarle dramatismo».
¿En qué momento se extiende la investigación a la Catalunya Sur?
«A finales de los años 70 un grupo de gente del Hospital de Santa Creu i Sant Pau entendíamos que allí se estaba haciendo muy bien, que los ciudadanos de Barcelona tenían un buen servicio, pero que el territorio catalán estaba totalmente vacío de cualquier atención oncológica especializada. Recuerdo que en el año 78 habíamos empezado a venir aquí como consultores y en el año 80 ya arrancamos con más fuerza. Además, yo soy tortosino y a mí me tiraba mi tierra, así que pensé que podía combinar mi vocación de territorio sin desligarme de la vertiente científica, ya que creamos un grupo de trabajo entre compañeros de diferentes lugares en que compartíamos mucha información».
COMPLEJIDAD
¿Destacarías algún punto de inflexión en la investigación de la enfermedad?
«Ha sido un proceso gradual. Si nos centramos en los tratamientos, el quirúrgico ha evolucionado sobre todo con la mejora de las capacidades y conocimientos de los cirujanos, la radioterapia ha mejorado con la tecnología, ya que ahora ataca el tumor y sus alrededores de una manera mucho más precisa, o también un gran paso fue la inmunoterapia. Nosotros no sabíamos por qué el organismo no se defendía de cánceres determinados que era como un cuerpo extraño para él. El cáncer engañaba las defensas para que no lo reconocieran y encontrar la solución fue un gran cambio conceptual de determinadas enfermedades como cáncer de pulmón, que con metástasis en su momento tenían una supervivencia prevista de seis meses y hoy día se están cuidando».
¿Hay alguna manera de prevenir el cáncer?
«Primero tenemos que tener claro que de cánceres hay de muchas clases, actualmente más de 200. Eso a causa de que hay variaciones de un mismo cáncer. Entonces, hay factores como el tabaco, responsable de más de una tercera parte de los casos de cáncer. También hay relación con la dieta, pero sobre todo yo hablaría del sobrepeso, que aumenta las posibilidades».
¿Es verdad que es hereditario?
«Hay casos que sí. Aquí tenemos una unidad de Consejo Genético que la que hace es, si está la inquietud de que en una familia hay un gen hereditario, estudian el árbol genealógico y se comprueba si lo que está pasando en aquella familia es que son portadores de genes hereditarios y entonces hace falta una vigilancia más especial. Además, más de un 90% de estos son cáncer de mama y ovario o de colon y este gen no se traspasa siempre a todos los hijos. Ahora bien, hay gente que tiene un cáncer sin tener este gen y no por eso sus hijos tendrán más probabilidades que la población en general».
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