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Una soltera de Tarragona vive una de las citas más tensas de First Dates: acaba en bronca

La cita empezó con un saludo frío y acabó entre críticas, pullas y sin ninguna opción de verse por segunda vez

Imagen de Sania, la tarraconense que ha participado en First Dates.

Imagen de Sania, la tarraconense que ha participado en First Dates.First Dates

Daniel Cabezas Ramírez

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Una soltera de Tarragona ha protagonizado uno de los momentos más tensos de los últimos capítulos de ‘First Dates’, el programa presentado por Carlos Sobera en Cuatro. Sania, una enfermera peruana de 45 años que vive en la ciudad, acudió al restaurante del ‘dating show’ convencida de su personalidad y asegurando sentirse plenamente feliz con su vida.

Sin embargo, el ambiente se enfrió nada más conocer a su cita, Adrián, un hombre de 46 años de origen rumano que reside en Barcelona desde hace años. El primer gesto ya marcó el tono de la velada, ya que ella lo saludó con un apretón de manos en lugar de los habituales dos besos, algo que sorprendió tanto al propio Adrián como al equipo del programa.

La soltera reconoció después que no había sentido ninguna atracción al verlo por primera vez. Según explicó, no hubo “click” entre ambos, lo que empezó a generar incomodidad desde los primeros minutos de conversación.

Durante la cena, las diferencias entre los dos fueron cada vez más evidentes. Sania criticó algunas de las aficiones de su cita, como la pesca, ya que se declaró una persona muy animalista. También le lanzó reproches al hablar sobre el consumo de alcohol, algo que terminó molestando a Adrián.

La conversación se volvió aún más tensa cuando empezaron a hablar de relaciones sentimentales y experiencias pasadas. Las preguntas y comentarios de la soltera generaron varios momentos incómodos, hasta el punto de que cualquier tema parecía acabar en discusión.

El momento más polémico llegó cuando surgió el tema del sexo en una relación. La reacción de Sania no gustó nada a Adrián, que terminó lanzando una frase que encendió definitivamente el ambiente: «Que me vengas ahora a hacerte la estrecha…». La cita terminó sin acuerdo ni complicidad y ambos rechazaron tener un segundo encuentro.

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