LABORAL
La propuesta de preacuerdo de la Urbana de Reus: tiempo para uniformarse e incentivos para los agentes
El documento de trabajo cuenta, por ahora, con el apoyo sindical de UGT, CSIF y SPL

Fotografía de archivo de agentes de la Guardia Urbana durante un acto multitudinario
El Ayuntamiento de Reus firmó el pasado 13 de febrero con representantes sindicales de los trabajadores de la casa consistorial una propuesta de preacuerdo con respecto al anexo de la Guardia Urbana dentro del convenio laboral. En este los sindicatos de UGT, CSIF y SPL firmaron a favor, mientras que CCOO y CGT se abstuvieron a ratificarlo a la espera de la evolución de la negociación que se está llevando a cabo con relación al resto de la plantilla del consistorio. Esta propuesta de preacuerdo incluye varios puntos, de los cuales uno de los más reivindicados ha sido el de los 20 minutos retribuidos que dispondrán a los agentes para vestirse y equiparse, divididos entre el inicio del turno y el final de este. Este añadido se hace porque los agentes no pueden ir uniformados fuera de servicio y para garantizar su inmediata adhesión a las tareas del turno operativo. Con respecto al agente raso, la productividad diaria en este aspecto será de 11,29 euros y aumenta cómo más alto sea el cargo.
También incorpora el establecimiento de un sistema de incentivos para los servicios prestados en turnos nocturnos, festivos o durante fines de semana. La retribución más alta será por los festivos navideños, es decir, los días 24, 25, 26 y 31 de diciembre y el 1, 5 y 6 de enero, con 24,61 euros la hora trabajada. Otro de los puntos de discusión han sido los cuadrantes y las tipologías horarias más allá del cuadrante Q7, más conocido como turno operativo convencional. Se ha propuesto como criterio de indemnización, de manera transitoria, un importe de 218,43 euros mensuales para el año 2026, en los casos de efectuarse un cambio de horario. Al mismo tiempo, también se pretende ponerse manos a la obra a la gratificación por la realización de tareas de un grupo de nivel superior en caso que el agente se vea obligado a asumir porque sus superiores están ausentes por algún motivo. Según el documento, se prevé identificar estas situaciones con el fin de proceder al pago de las diferencias generadas de oficio.
Ahora bien, tal como apunta el octavo punto del documento, «los presentes acuerdos se tendrán en cuenta en las negociaciones del convenio colectivo y pacto de condiciones para el personal empleado del Ayuntamiento de Reus y también en el Anexo 2». Por lo tanto, todavía se tiene que ver cómo se desarrollan las negociaciones durante las próximas semanas con el fin de ver cómo se acaba trasladando todo al convenio. A la vez, se prevé que el pacto entraría en vigor «con efectos 1 de enero de 2026», lo cual significaría que se tendría que valorar como se compensarían el intervalo de tiempo entre el 1 de enero hasta la aprobación del convenio y su anexo definitiva. Actualmente, está en medio de la mesa de trabajo para negociar el preacuerdo sobre la plantilla general con la voluntad de presentar en un futuro ambos documentos a la Mesa General de Negociación.
CCOO y CGT piden no generar un agravio comparativo con el resto de la plantilla
En cuanto a estos últimos, aseguran que no están en contra de las demandas de la Urbana, pero que tiene que haber un poco de café para todos. «Todas aquellas cuestiones que reclama la Guardia Urbana y que puedan ser asimilables a otros departamentos, se tendría que hacer», defensa CGT, con un ejemplo que comparte con CCOO: compensar el tiempo que necesitan para vestirse a aquellos trabajadores que tienen que ir uniformados. Según explica CCOO, los motivos para no firmar el «documento de trabajo» en la negociación del anexo de la Urbana no fue para estar en desacuerdo, sino porque no encuentran justo «que se esté avanzando tanto con unos y con el resto no». Defienden que ambas negociaciones tendrían que ir al mismo tiempo y que, actualmente, no se fían lo suficiente para aceptar sacar adelante el anexo de la Guardia Urbana sin haber acabado de negociar el convenio del personal del Ayuntamiento, un proceso que hace poco empezó. «Se habla mucho de bloqueos, pero quien realmente está bloqueando la situación es el Ayuntamiento. Son los que no se mueven. Reconocemos que el concejal se encontró unas condiciones que no conocía y ha mostrado voluntad en algunas cosas, pero hay cosas que han pasado tres años y no se ha hecho nada, como la aplicación completa de la RLT», añade CGT.
Por otra parte, el resto de sindicatos, aceptan que la propuesta de preacuerdo es un paso adelante, a pesar de no estar del todo conformes. Además, durante este tiempo UGT o CSIF han estado bastante duros con respecto a la seguridad de la ciudad. «Sólo se suman reuniones y más reuniones estériles. La policía sigue sin hacer servicios voluntarios y la seguridad es demasiado justa», aseveran desde de UGT. Por su parte, CSIF hace tiempo que considera que la situación actual no permite disponer de un turno operativo lo suficiente reforzado para hacer frente a los días de fuerte actividad. Entre los puntos que señalan como positivos hay el de la productividad en compensación de los 20 minutos para que los agentes se equipen y se desequipen, pero CSIF echa de menos que en el ámbito de las indemnizaciones por cambios de cuadrantes no se tenga en cuenta que «quizás algunos agentes preferirían un horario a que los permita conciliar con la familia antes que cobrar 200 euros más».
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