INNOVACIÓN
El Círcol reflexiona sobre el uso ético de la inteligencia artificial
Karina Gibert reivindica el debate sobre cómo hacer uso de la inteligencia artificial

Fotografía de la charla de Karina Gibert sobre ética e inteligencia artificial en El Círcol.
La directora del Intelligent Data Sciene & Artificial Intelligence y decana del Colegio Oficial de Ingeniería Informática de Cataluña, Karina Gibert, visitó ayer El Círcol para ofrecer una charla en torno a la ética en las inteligencias artificiales (IA). Una charla que sirvió para descubrir las «oportunidades» de esta tecnología que hoy día está en boca de todo el mundo, pero también sus «riesgos»: «Les tecnologías revolucionarias siempre van acompañadas de este binomio. Si las utilizas bien generan mucho beneficio y si las utilizas mal pueden descarrilar». Un debate importante en un momento en que «se ha puesto en manos de todo el mundo» la posibilidad de utilizar estas herramientas. «Tenemos empresas que han decidido dejar caer el juguete y que la gente haga lo que quiera. Ahora mismo tenemos 400 millones de consultas semanales sólo en el ChatGPT, que no siempre da respuestas correctas. ¿Cómo lo arreglamos eso ahora? ¿Cómo se ha podido dejar que se haga eso»?, apuntó Gibert.
Por este motivo, remarca la importancia de «ser conscientes de aquello que tenemos en la mano» y legislar por regular su uso, precisamente en medio de un momento en que se debate la restricción de acceso a las redes sociales por los menores de 16 años. ¿«Verdad que no ponemos un cuchillo de carnicero a manos de un niño de 3 años? Con la inteligencia artificial pasa el mismo. Hay un momento en que un individuo está preparado para utilizarla con responsabilidad», valora.
Ahora bien, un hecho que tiene claro como el agua es que veremos la IA ser presente en todos los ámbitos de nuestra vida. «Es una tecnología transversal que te puede ayudar a llevar la agenda del día a día, a saber la situación del tráfico en las carreteras o a gestionar las listas de espera de los hospitales», comenta. Por otro lado, descarta del debate técnico la desazón sobre la posibilidad de que la IA amenace sitios de trabajo: Si un trabajador podrá acabar una tarea 15 minutos antes gracias a la IA, dependerá de la empresa decidir cómo puede aprovechar estos minutos. Por ejemplo, puede ofrecer una mejor atención al cliente que antes no tenía tiempo».