CULTURA
Un paseo por la historia: entre genios y Gegants
La sede del Museu de Reus de la plaza de la Llibertat fue reinaugurado viernes después de una profunda reforma

La visita permite profundizar en la fiesta y el patrimonio de la ciudad.
El Jueu del Raval es el primero a recibir a los visitantes de la sede del Museu de Reus en la plaza de la Llibertat. Sin perder el pulso, su dedo inquisidor apunta perennemente en una dirección. No obstante, ya no es un gesto delator, sino de bienvenida: señala por donde empieza la visita a un espacio renovado. «La reforma que hemos hecho no sería un lavado de cara, sino bastante radical», reconocía el director, Marc Ferran.
Un viejo portalón y el antiguo frontal del Ayuntamiento de Reus —con Heracles grabado— sumergen en el pasado. A lo largo de las salas, se teje un relato para entender cómo se ha llegado al presente. El héroe griego es símbolo del esfuerzo y uno se encuentra, ya de inicio, con una ardua tarea: continuar adelante o girar a la derecha. Por un lado, encuentra Fiesta y celebración. Presidido por los Gegants y la Mulassa, el lugar relata los orígenes del folclore local, sin olvidar el culto a San Sebastián. Por el otro, conoce el auge de la capital baixcampina como centro económico, cultural y político, de la mano de figuras como el General Prim, los mártires de Vilallonga y el Morell o un Felipe V cabizbajo.
Reus es cuna de genios: Marià Fortuny, Hortensi Güell, Josep Tapiró... También, con nombre de mujer, como es el caso de Magda Folch. Todos ellos conviven en harmonía entre los pasillos del museo y conversan, con la ayuda de la inteligencia artificial. Además, sin embargo, se exponen reliquias contemporáneas: documentación de Antoni Gaudí que se salvó del incendio del taller del arquitecto de 1936. Tres croquis permiten descubrir la idea que había planteado para la fachada del Santuario de Misericordia. El esbozo de la vitrina de la Casa Comella de Barcelona no es una pieza cualquiera, ya que fue con la obra que conoció al Conde Güell. Conservados quedan un carné expositor y una foto.

Esbozo de Antoni Gaudí de su proyecto para la fachada del Santuario de Misericordia.
La persecución y salvaguardia del patrimonio artístico, el coleccionismo o la relación con el campo y el trabajo agrario —con herramientas expuestas en un original retablo— y una muestra de más de 300 piezas completan un recorrido de décadas y siglos de historia, para entender que Reus va mucho más allá del modernismo, el Año Gaudí o el momento presente.
El nuevo Museu de Reus de la plaza de la Llibertat fue inaugurado el viernes, en un acto que contó con la presencia del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el director general de Patrimonio Cultural, Joaquim Borràs.