Entrevista
José Manuel Almuzara: «Gaudí es un ejemplo de virtud, un modelo a imitar, a un maestro que nos enseña»
El arquitecto, experto en Gaudí y presidente de la asociación en favor de su beatificación, pronunciará la conferencia 'Gaudí y la naturaleza' el próximo lunes, 19 de enero, a las 19 horas, al Círcol

Almuzara tiene la ilusión y la esperanza de que Gaudí acabe siendo declarado beato.
¿Por qué centra su ponencia en Gaudí y la vinculación con la naturaleza?
«Creo que el mismo Gaudí puede responder esta pregunta, ya que, en la infancia, descubre esta naturaleza que será, como la define, su maestra. Su vida se fundamenta en la naturaleza y los arquitectos somos conscientes de la importancia de los fundamentos. Gaudí, sobre esta, construye su vida y obra».
¿Por qué lo marca tanto?
«Gaudí describe sus orígenes en relación con la naturaleza así: ‘Con las torretas de flores, el cerrado de viñas y olivos, animado con el cloqueo de las gallinas, el piar de los pájaros y el sonido de los insectos, y con las Montañas de Prades al fondo, cogí las más puras y placenteras imágenes de la naturaleza, esta naturaleza que siempre es mi maestra’».
Se lo define como el constructor de la naturaleza. ¿Cómo se trasladaba eso?
«Gaudí descubre las leyes de la naturaleza y las aplica adaptándose a las circunstancias del lugar y a los medios disponibles. A través de las obras, nos lleva hacia un hombre enamorado de su profesión, de la naturaleza, de Dios».
Hemos hablado de las montañas. ¿Y el mar?
«Mi opinión es que Gaudí se inspira en el mar y en la montaña. ‘Les mías cualidades griegas se deben en el Mediterráneo, cuya visión constituye, para mí, una necesidad. Necesito ver el mar con frecuencia y muchos domingos voy al espigón. El mar es la única cosa que me sintetiza las tres dimensiones. En la superficie, se refleja el cielo, y a través de ella, veo el fondo y el movimiento’, decía».
¿En qué se distinguía Gaudí de sus contemporáneos?
«Él dijo el siguiente: ‘cada uno utiliza el don que Dios le ha dado. Quien construye, que no critique las obras de los otros ni defienda las suyas, sino que haga y dirija la crítica contra sus propias obras para depurarlas y mejorarlas’».
¿Qué más?
«También ‘el trabajo es fruto de la colaboración y esta sólo puede basarse en el amor. El arquitecto tiene que saber aprovechar lo que saben hacer y lo que pueden hacer los operarios. Se tiene que aprovechar la calidad preeminente de cada uno. Además, se tiene que acordar de que no hay nadie inútil, todo el mundo sirve; la cuestión es encontrar para qué sirve cada uno’».
Inspiración
¿Qué implica eso?
«Para el escultor Joan Matamala, ‘de Gaudí podemos destacar tres aspectos: la originalidad de su obra, la calidad de su pensamiento y la ejemplaridad como hombre; aspectos que descubren la humanidad de un hombre que se consagró al arte y que se manifestaba a sus encuentros, fuera con grandes personajes o con el más humilde de sus colaboradores’».
Gaudí se inspiraba en la naturaleza, pero no sólo como observador, sino lo cual estudiaba los detalles.
Citando el doctor y arquitecto a Carlos Salas, con un siglo de antelación a la aparición de la arquitectura sostenible de hoy día, Gaudí ya valora, y pone en práctica, la gran mayoría de sus principios fundamentales. Adoptando como modelo la sabiduría de la naturaleza y, por lo tanto, a partir de principios biométricos, utiliza múltiples estrategias arquitectónicas que, en la actualidad, son consideradas estrategias de la arquitectura sostenible, como la eficiencia estructural y energética o el reciclaje y reutilización de materiales residuales».
¿Por qué se implicó en el proceso para impulsar la beatificación de Gaudí?
Desde que conocí a dos discípulos de Gaudí hace 50 años, se despertó en mí la capacidad de fascinación, de observación, y, mediante el aprendizaje y la investigación, descubrí que Gaudí atrae, impacta, convierte y, como dice Maite Gaudí, engancha. A finales de abril de 1992, fui invitado por mosén Ignasi Segarra y Bañeres a pertenecer a una asociación civil de laicos pro beatificación de Antoni Gaudí, y acepté sin dudarlo. Celebramos con gozo que el Papa Francesc, el 14 de abril del 2025, firmara la promulgación del decreto para declarar a Gaudí venerable».
¿Cree que será beatificado?
«Creo que sí, pero no por sus obras, por el turismo, por la generación de negocios, por los elogios o críticas en su vida y obra; sino porque Gaudí es un ejemplo de virtud, un modelo a imitar y del que aprender, un maestro que nos enseña. A modo de resumen, destacaría el trabajo bien hecho, la misericordia, la naturaleza, el uso de materiales, la belleza y la acción social. Para el reconocimiento de Gaudí como beato, falta la demostración del probable milagro. Nos ponemos en manos de la Providencia».
2026, Año Gaudí. Parece un encaje ideal.
¿Humanamente, sí, pero en ojos divinos, quien es capaz de poner fecha? De momento, mi opinión es que sea cuando Dios quiera; eso sí, continúo con la ilusión y la esperanza de que, pronto o tarde, sea declarado beato».