SOCIEDAD
Los churreros más virales de Tarragona: «Han venido seguidores desde Paris y Madrid a vernos»
Gerard Duran y Cristina Bianca Ionica están al frente del negocio, que arrasa en Tik Tok con sus directos

Cristina y Gerard delante de su churrería en la Canonja.
Gerard Duran y Cristina Bianca Ionica son los propietarios de la Xurreria Ivette de la Canonja que se ha convertido en todo un fenómeno en las redes sociales. Sus directos Tik Tok acumulan hasta 2.400 viewers y han llegado, incluso, a 3.000 personas conectadas.
El negocio está situado al lado del polideportivo de La Canonja los meses de octubre a marzo y después, se trasladan a la playa de la Móra desde Semana Santa hasta septiembre. Desde su negocio ambulante ofrecen churros y otros productos como churros rellenados de pistacho o Pantera Rosa, porras, crepes, gofres, calvitos, hot dogs, patatas fritas, chocolate a la taza, algodón de azúcar y snacks con un trato próximo y un ambiente distendido que ha conquistado usuarios de toda España.
Tarragonés
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Daniel Cabezas Ramírez
«La profesión de churrero viene de familia, de cuándo yo era pequeño. Mi familia se dedicaba al negocio y yo cogí los reinos de una churrería hace unos 9-10 años», explica Gerard Duran. Gerard y su mujer todavía no se creen el éxito que tienen en las redes sociales. Empezaron a hacer directos este verano pasado cuando Gerard se inspiró al ver que otros negocios lo hacían en Tik Tok. Este tuvo que convencer a Cristina, que al final acabó accediendo a la nueva aventura, de empezar a explicar cómo era su día a día.
«Al principio sólo teníamos 300-400 viewers en Tik Tok y, poco a poco, fuimos aumentando hasta los 2.400 actuales», confiesa Duran y añade que «la gente que nos ve cada día es una locura». Durante los directos hay gente conectada de muchos lugares del Camp de Tarragona, pero su naturalidad y gracia ha hecho que se conviertan en todo un fenómeno que ha llegado a Barcelona, Madrid, Sevilla e, incluso, ha traspasado fronteras con personas conectadas desde Perú o Argentina.
Tanto Gerard como Cristina aseguran que «nosotros somos así, delante y detrás de las cámaras, si nos tenemos que pelear por alguna cosa también lo hacemos». En ningún caso esperaban este éxito en las redes sociales, ya que «somos unos trabajadores normales», comentan.
Los propietarios del negocio, que están afincados en Vila-seca, han conseguido más de 41.000 seguidores en TikTok e, incluso, algunos de sus vídeos han llegado casi a un millón de visualizaciones. A raíz de los directos, algunos de sus seguidores les han propuesto hacer nuevos vídeos que ya han empezado a hacer como por ejemplo probar churros con mojo picón, crema emmental o paté. De hecho, hicieron un vídeo probando churros con alioli y se hizo muy viral.
Durante los directos, cuando no tienen clientes, aprovechan para interactuar con la gente que les escribe comentarios. Aunque disponen de un equipo de tres moderadoras que les ayudan a gestionar los comentarios poco respetuosos o que incluyen algún insulto, «siempre hay algún hater que dice la suya». Y aseguran que entienden que los «haters entran dentro del juego de las redes sociales» por eso, intentan contestar de la forma más educada posible o contestar con el humor que les caracteriza. No obstante, los dos están muy contentos de su «familia virtual», a la que llaman sus «churris».
Su comunidad virtual estan extensa que han recibido visitas desde diferentes puntos de España, la más reciente una pareja de Madrid que se encuentra de vacaciones en la zona. También les visitaron unos seguidores de Lleida que habían sido padres hacía pocos días, gente de Burgos e, incluso, desde Paris- una familia que miraba los directos desde allí decidieron ir a verles cuando estaban de vacaciones por la Costa Daurada.
Cristina y Gerard confiesan que desde que empezaron los directos han notado un incremento de clientes en la churrería, sobre todo estos meses de invierno. Y explican que también reciben muchos mensajes privados de personas que les agradecen que hagan estas conexiones, «ya que les hacen compañía y se sienten menos solas». Eso, les anima a continuar con su faceta de TikTokers.
En cuanto a su futuro en las redes sociales afirman que ellos van improvisando sobre la marcha» y que tienen previsto hacer alguna visita a un churrero conocido de Barcelona, Juan Alpuente Carmona, o hacer alguna ruta por las churrerías de Tarragona.
Lo que si tienen claro es que su negocio es la churrería y que sus directos son un complemento que les divierte y que les ayuda a subsistir. La pareja vilasecana defienden que su oficio es muy bonito porque conocen gente nueva y es un trabajo artesano y que eso supera el hecho de tener que pasar frío en invierno o el calor en verano.
En un futuro próximo no descartan ampliar el negocio con una segunda churrería, como tenían hace dos años cuando también estaban en Creixell, o hacer eventos con alguna opción para bodas, entre otros.