Inclusión
Cartas contra la soledad
Personas mayores de Reus intercambian cartas con alumnos de la Educa International School

Los residentes de la residencia Marià Fortuny de Reus han sido algunos de los implicados en la iniciativa 'Una carta, una ilusión'.
La edad aporta conocimientos, veterania y muchas experiencias, pero, a veces, también aporta soledad. Es bien sabido que una de las lacras que sufren las personas de edad avanzada es la soledad no deseada, una problemática con la cual un reusense, Màrius Folch, decidió aportar su granito de arena a raíz de la experiencia personal. «Mi padre era bastante mayor, murió con 82 años y estuvo durando un tiempo en una residencia. Lo visitaba siempre que podía, ya que siempre cuesta conciliar la familia y el trabajo», explica Folch. Unas visitas que le sirvieron para darse cuenta de que, más allá de la situación particular de cada uno, los residentes son susceptibles de sufrir una situación de soledad.
Por este motivo, como profesor de la Socrates Educa International School de Salou, decidió generar un vínculo entre los jóvenes alumnos del centro y los residentes de diferentes residencias de Reus creando la iniciativa Una carta, una ilusión. Finalmente, las residencias Marià Fortuny, Ballesol y Horts de Miró fueron las escogidas y los alumnos, al iniciar el curso escolar actual, escribieron más de una veintena de cartas dedicadas a los residentes. Estas se entregaron el día 1 de octubre, Día Internacional de las personas mayores, que posteriormente les respondieron de vuelta a los alumnos. «Lo que me gustaría es que los residentes pudieran aportar a los alumnos los conocimientos de la sociedad de antes, conocer un poco como era su vida, cuál es su historia y que los chicos y chicas experimenten el contraste a través de los consejos o anécdotas que los expliquen», comenta el impulsor del proyecto.
Respuesta positiva
Por otro lado, Folch celebra el entusiasmo con el cual los alumnos tomaron desde el primer momento la iniciativa: «Los pusimos en contexto, que era una situación de aprendizaje para ellos y también que a veces hay gente que vive en residencias donde tienen pocas familias por varios motivos y que, estas personas, valorarían poder mantener una comunicación por carta con alguien». Una explicación que causó una gran reacción en los jóvenes que sorprendió a Màrius Folch: ¡«Lo cogieron con muchas ganas! Somos una escuela que siempre ha trabajado mucho con hacer actividades relacionadas con la comunidad y convivencia. Pero me sorprendió que, sin conocer de nada a estas personas, ya las querían ir a visitar y todo»!.
La iniciativa inclusiva ha sido impulsada por el reusense Màrius Folch
Los alumnos participantes podrán disfrutar y leer durante las vacaciones de Navidad que justo acaban de empezar de las respuestas escritas por los residentes y recibimientos el último día de clases, el 19 de diciembre, además de un intercambio de postales de Navidad: «Ahora la cosa queda detenida temporalmente por las vacaciones, pero esperamos volver en enero». Una iniciativa que, hasta ahora, ha tenido muy buena respuesta y espera que continúe en el futuro. «Es importante que los niños desarrollen una empatía y que puedan entender a las personas mayores, que la gente que está en la residencia y se siente sola podrían ser sus propios abuelos y no tienen culpa», reivindica Folch. Además, señala que se genera una conexión intergeneracional que, actualmente, está rota: Les podemos hacer oír útiles, porque siguen siendo útiles, transmitiendo sus consejos o aquel vocabulario que utilizan y que hoy día se ha perdido. El proceso ha sido lento, pero va bien».