Laboral
En riesgo 200 empleos en Tarragona: «quieren hacernos creer que, si la planta va mal, es culpa nuestra»
El anuncio del cierre de las plantas se comunicó mediante una carta y sin explicaciones previas

El Ayuntamiento de Valls aprueba una moción para acelerar una venta y evitar la pérdida de más de 200 puestos de trabajo.
El Ayuntamiento de Valls reclamará la intervención de la Generalitat para frenar el cierre de dos plantas industriales en Valls y Montblanc, una decisión que pone en peligro más de 200 puestos de trabajo directos y varios centenares más de forma indirecta. El proceso se inició en un pleno extraordinario celebrado ante más de un centenar de trabajadores afectados por el anuncio de cierre comunicado el pasado 4 de febrero mediante una carta y sin explicaciones previas.
El consistorio aprobó una moción con 20 votos a favor y una abstención (Vox) para instar al Govern a intervenir y facilitar la búsqueda de un nuevo inversor que garantice la continuidad de la actividad. «El Ayuntamiento debía dar una respuesta inmediata y clara», aseguró la alcaldesa de Valls, Dolors Farré, ante los trabajadores concentrados en el salón de plenos.
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Entre las medidas acordadas figura la activación inmediata de una mesa de mediación y reindustrialización, así como la exigencia de «la suspensión de cualquier decisión irreversible» para establecer una moratoria efectiva del proceso de cierre. Los grupos municipales coincidieron en señalar que la decisión es «injustificada» y reclamaron una respuesta conjunta de las administraciones para evitar un impacto económico y social en el territorio.
La pérdida de empleo podría ir más allá de los trabajadores de las plantas. «Nos han dicho que varias empresas también tendrían que cerrar, no solo la compañía afectada», explicó el presidente del comité de empresa de Valls, Albert Queralt, quien alertó de la gravedad del escenario: «Vienen días complicados».
Los trabajadores denunciaron el desinterés de la dirección en explorar alternativas a pesar de que, según el comité, existen empresas interesadas en adquirir las instalaciones. La planta de Valls ha acumulado pérdidas durante el último año, una situación que los empleados atribuyen a una mala gestión. «Quieren hacernos creer que si la planta va mal es culpa nuestra, cuando la realidad es que hay una mala gestión», lamentó el supervisor de Montblanc, Sori Anca.
La incertidumbre se extiende entre las plantillas, formadas por profesionales con décadas de experiencia en ambas instalaciones. «International Paper no ha sabido gestionar la empresa; antes daba beneficios de entre 4 y 5 millones de euros y ahora tiene pérdidas», aseguró el coordinador de mantenimiento de Valls, Alan Rinadias, quien subrayó la preocupación existente a la espera de una posible intervención de la Generalitat que permita frenar el cierre o encontrar un comprador.