POLÍTICA
ERC: «La reestructuración de líneas de la EMT ignora en Llevant, desconecta el Centro y da la espalda al mar»
La formación republicana lamenta que el nuevo modelo se presente sin participación y sin conocer los horarios de las frecuencias que determinarán la calidad del servicio

Imagen de varios buses de la EMT.
El Grupo Municipal de ERC en el Ayuntamiento de Tarragona valora que la reestructuración de líneas de la EMT no supone un verdadero paso adelante en la planificación del transporte público, ya que no da respuesta a muchas de las reivindicaciones y propuestas de mejora de los últimos años de la ciudadanía. Los republicanos consideran que hay que introducir cambios sustanciales para garantizar una cobertura más equilibrada entre todos los barrios y una mejor conexión con algunos equipamientos y zonas clave de la ciudad.
El alcaldable de ERC, Xavi Puig, ha destacado que «la nueva propuesta de la EMT ignora en Llevant, desconecta el Centro y da la espalda al mar». Puig considera que la reestructuración incorpora mejoras necesarias como la conexión con Sant Salvador y Sant Pere i Sant Pau, pero desatiende en otras zonas. Sin embargo, el republicano ha lamentado, una vez más, la falta de participación ciudadana en un cambio tan destacado como este: «Habría sido positivo poder trabajarlo con algún tipo de participación ciudadana, para recoger aportaciones y consensuar soluciones de mejora y más en un tema tan importante como es la movilidad, que afecta a mucha gente».
El republicano ha puesto de manifiesto que «todavía no conocemos los horarios de las nuevas líneas, las frecuencias de paso determinan la verdadera calidad del servicio». Puig también alerta de que los conductores para cubrir esta reestructuración serán los mismos y que habrá que garantizar que de 7 a 9 de la mañana que nadie quede en el suelo.
Entrando más al detalle, la consejera Gemma Fusté ha apuntado que se han perdido oportunidades para mejorar el servicio «sobre todo con las líneas de Llevant, que seguirán sin conectarse con el CAP Llevant, un equipamiento esencial y que ahora sería una buena oportunidad para reforzar el acceso en transporte público».
Con respecto al Centro, Fusté alerta de que se pierden conexiones con Joan XXIII y queda mucho más desconectado de Ponent. «Este hecho perjudicará la movilidad de gran parte de la población y también al comercio de proximidad. Es un modelo que debilita el Centro y rompe con la cohesión», ha apuntado Fusté, quien ha añadido que «amplias zonas de los Eixamples quedan desatendidas, así como el tramo superior de la Rambla Nova, a pesar del consenso político para que llegara el bus».
Los republicanos lamentan que las nuevas líneas den la espalda al mar. Según Fusté ninguna línea hace parada en la principal playa urbana de la ciudad, el Miracle. «En un momento en que también se ha retirado el aparcamiento habría que facilitar el acceso en transporte público, sobre todo para las personas mayores. Además, sería una oportunidad para que Ponent tenga una parada en la estación de trenes».
En último lugar, el grupo municipal ha reivindicado una mejor conexión más directa de varios puntos de la ciudad con la estación ferroviaria de la Part Baixa. Fusté ha apuntado que «perdemos la oportunidad de ganar en intermodalidad y acabar de fomentar el transporte público y sostenible». En la misma línea, la consejera ha señalado que esta reestructuración también habría podido servir para mejorar la conexión de los parkings disuasivos de las afueras con el centro de la ciudad, especialmente en el contexto de la implantación de la nueva zona de bajas emisiones.
Desde el Grupo Municipal se muestran optimistas e iniciarán conversaciones con el equipo de gobierno para poder introducir las máximas enmiendas en la nueva reestructuración. Hay que recordar que las nuevas líneas se tienen que aprobar a través del Consejo Plenario.