MOVILIDAD
Usuarios de Tarragona hartos del caos de Rodalies optan por el AVE: «No me fío, necesito ir a Barcelona»
Los trenes de alta velocidad de la estación del Camp de Tarragona han acumulado retrasos de unos diez minutos a primera hora

Varios pasajeros entrando a los accesos de la alta velocidad en la estación del Camp de Tarragona.
Los usuarios de la estación del Camp de Tarragona hacían fila para acceder a los andenes para coger el Avant y los AVE a primera hora de la mañana de este martes, con retrasos de poco más de diez minutos. Una de las viajeras es Júlia Camprubí que ha cogido por primera vez el AVE por el caos ferroviario de los últimos días, aprovechando el abono de cuatro billetes gratuitos. «Siempre iba con Rodalies, pero no me fío, siempre hay una cosa u otra», ha asegurado. «Necesito ir a Barcelona», ha añadido Júlia Vellvé, otra pasajera.
Por otra parte, la portavoz de la Plataforma Dignitat a les Vies, Anna Gómez, ha anunciado que convocarán una movilización el próximo 7 de febrero en Barcelona para defender los trenes y el servicio público.
Camprubí vivió un calvario la semana pasada, puesto que tuvo que desplazarse en coche hasta Sant Cugat, donde trabaja, para después utilizar los ferrocarriles hasta Barcelona por sus estudios. «La última vez salí a las 5.15 h desde Tarragona y eran las 10 y todavía no había entrado a Barcelona», ha lamentado. Esta semana usará los bonos gratuitos y de cara la próxima todavía no sabe qué hará. «No todo el mundo se puede permitir un AVE, tiene que haber servicios alternativos», ha reclamado. Ha cogido el tren previsto a las 7.55 h, que ha salido con unos veinte minutos de retraso, hecho que ha provocado que llegaran a Barcelona 25 minutos más tarde de lo previsto.
Su amiga, Júlia Vellvé comparte la misma situación. Normalmente, opta por las Rodalies, pero dado el follón ferroviario también ha decidido pasarse al alta velocidad. «No me fío mucho por todo lo que está pasando, hoy he venido al AVE porque necesito ir a Barcelona y me fío más, de momento, del alta velocidad, a pesar de que también va con retraso», ha comentado. «Cinco o diez minutos no me suponen nada, en cambio, en Rodalies no sabes si pasará o no el tren», ha lamentado. Para ella, es un esfuerzo venir hasta la estación del Camp de Tarragona, puesto que vive en Reus y la tienen que traer hasta aquí.
Confiesa que por «suerte» solo se desplaza dos días hasta Barcelona y, por lo tanto, la afectación es menor en comparación con los usuarios que se mueven cada día. «Es un poco caótico, la gente está cansada, desgastada, sí cada semana tengo que hacer lo mismo y venir al AVE, me supondrá un gran esfuerzo», ha añadido. En el mismo grupo de amigos, hay Gala Benet y Joaquim Queralt, de Montblanc. En su caso, tienen la opción de ir desde la villa montblanquina hasta Barcelona con el regional, pero como que no se refían bajan cada día a la estación del Camp de Tarragona.
«Poder llegar a la hora, es lo mínimo que pedimos, sencillamente esto. Ni más rápido ni con más calidad, y por eso hacemos el esfuerzo de venir hasta aquí en coche, para después poder llegar a Barcelona», ha dicho Benet. Por su parte, Queralt explica que vive en Barcelona entre semana y que los domingos se vuelve. «Pero esta semana lo he visto imposible», ha asegurado. «Habría podido coger Renfe primero en autobús hasta Reus o Sant Vicenç y después coger el tren, pero decidí hacer un AVE para intentar llegar lo más rápido posible y no pasarme cuatro horas de camino», ha explicado.
Los dos desconfían del sistema ferroviario y lamentan las incidencias habituales del servicio de Renfe. «Veo que la situación no mejora y parece que no mejorará, soy pesimista vista la experiencia que tengo del pasado, siempre ha funcionado así. Pienso que va para largo y no tengo ningún tipo de fe ni con Rodalies ni con el sistema ferroviario catalán que está en una decadencia absoluta», ha denunciado Benet. A la vez, Queralt ha añadido que es un inconveniente no poderse planificar: «No es ninguna novedad que los trenes no lleguen a la vez, pero hace más rabia cuando no sabes ni si podrás salir ni cuando llegarás».
Los dos jóvenes han asegurado que hay más movimiento de personas este martes por la mañana en comparación con otros días en la estación del Camp de Tarragona. De hecho, han explicado que el parking estaba «prácticamente lleno». «Hay más gente, seguro», han remarcado. Así mismo, comprenden que se haya reducido la velocidad por la ruptura detectada a la vía de alta velocidad a la altura de l'Espluga de Francolí (Conca de Barberà). «Entiendo que vaya más despacio, es más fiable un tren de alta velocidad, puesto que más o menos te aseguras llegar relativamente a la hora», ha aseverado el joven.
Entre los pasajeros que cogen habitualmente el Avant de las 7.35 h también hay Gabriel Silva, que va dos veces por semana a Barcelona. Él considera que es «una vergüenza» el caos ferroviario vivido los últimos días. «Como ciudadanos no nos merecemos este servicio, lo necesitamos para ir al trabajo, para ejercer nuestros derechos como ciudadanos, y esto no es aceptable», ha manifestado. También ha dicho que confía más en el alta velocidad: «El servicio es más fiable». Finalmente, ha señalado que ve con buenos ojos la reducción de la velocidad de los convoyes, puesto que, sostiene, lo primero es la seguridad. «Si se tienen que hacer cambios o reparaciones en la vía y hay que reducir la velocidad, hay que hacerlo, pero que no sea algo constante y permanente», ha remachado.
Protesta el próximo 7 de febrero en Barcelona
La portavoz de la Plataforma Dignitat a les Vies, Anna Gómez, ha explicado que es cargante tener que coger dos transportes para llegar hasta la estación del Camp de Tarragona, pero que este martes se ha decidido a hacerlo. «Sigo siendo una persona que apuesta por el regional, hoy veo a la gente como si nos hubieran dado una paliza y vamos expectantes, cansados, es un ambiente muy extraño», ha opinado. También ha ironizado sobre la reanudación del servicio. «Volveremos a la normalidad de los retrasos, de las incidencias, pero es que aquella normalidad nos ha parecido casi como si fuera un servicio excelente» estos últimas días con la suspensión del servicio.
Gómez ha reclamado al Gobierno, Adif y Renfe que «aprenda de esta caída» y que mejoren la asistencia a los pasajeros. «Tienen que pensar cómo nos atenderán a partir de ahora y cómo tiene que moverse la información en los andenes, tanto del alta velocidad como fuera y en cuanto al tema de inversión, ver dónde se está invirtiendo y cómo», ha pedido la portavoz.
Así mismo, ha explicado que varias entidades y plataformas ciudadanas convocarán una manifestación el próximo 7 de febrero a las cinco de la tarde en Barcelona para denunciar el caos ferroviario y pedir mejoras en el servicio. «Saldrá de la estación de Francia, donde están las oficinas de Adif e iremos hasta la plaza San Jaime, saldremos para defender el tren y los servicios públicos», ha cerrado. Alrededor de las 10.30 h, algunos de los AVE ya acumulaban retrasos de más de una hora.