Cultura
La planta baja de la futura biblioteca de Tarragona será «una rambla abierta» con un gran auditorio
El Ministerio de Cultura valora convertir la sala del secadero, situada en la segunda planta del edificio principal, en un gran espacio de lectura

El Ministerio de Cultura está elaborando los informes preceptivos para valorar la idoneidad de la segunda planta del edificio principal, donde se ubicaba el antiguo secadero.
La Generalitat de Catalunya tendrá listo el plan funcional de la futura biblioteca provincial de Tarragona antes de que se acabe este primer semestre. Así lo aseguró ayer la consejera de Cultura, Sònia Hernández, en una sesión informativa ante los grupos parlamentarios. Durante el encuentro, explicó que, de momento, sólo se ha elaborado un «documento preliminar» que tiene que servir para confeccionar la propuesta definitiva.
Aunque se trata tan sólo de un planteamiento provisional, el Gobierno autonómico ya dio detalles de cómo será el nuevo equipamiento que se construirá en la Tabacalera. Este tendrá una superficie total de «10.565 metros cuadrados» y ocupará el ala izquierda de la antigua fábrica. En la planta baja se quiere crear una «rambla interior», indicó Hernández, quién añadió que será «un espacio abierto y permeable que conectará la biblioteca con los jardines exteriores, e invitará a entrar, participar e interactuar».
En este nivel 0, estarán «los espacios de acogida e información, una zona de lectura en familia, una sala de exposiciones y aulas de estudio y de trabajo en grupo». Uno de los rasgos diferenciales del proyecto será la construcción de un «gran auditorio con 250 plazas», el cual permitirá «acoger espectáculos de pequeño o medio formado, presentaciones, conferencias, conciertos y un amplio abanico de actividades culturales». De esta manera, se busca que la futura infraestructura «esté en sintonía con el nuevo modelo de bibliotecas públicas de todo el mundo y del país».
Con respecto a la primera planta, la propuesta es que se convierta en «un verdadero laboratorio cultural dedicado a la colección bibliográfica», el cual estará organizado «en grandes centros de interés». «La voluntad es que este patrimonio salga de la invisibilidad y se ponga a disposición del público, la investigación y la divulgación,» remarcó la consejera de Cultura, quien detalló que «habrá módulos o espacios de laboratorio», así como «depósitos, salas de formación y reunión y espacios de trabajo interno».
Informes preceptivos
Más allá del ala izquierda, la Generalitat y el Ayuntamiento de Tarragona quieren que se reforme también la sala del antiguo secadero, situada en la segunda planta del edificio central, y que forme parte de la futura biblioteca. La idea es que este espacio diáfano y de grandes dimensiones se convierta en una gran zona de lectura. Hernández explicó que, el pasado 28 de noviembre, técnicos del Ministerio de Cultura hicieron una visita para estudiar «el uso total del espacio».
En este sentido, señaló que la Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos de Cultura y la Subdirección de Coordinación Bibliotecaria están elaborando los informes preceptivos para «valorar la idoneidad» de la sala. «Tiene que soportar muy de peso y tenemos que estar seguros de que puede cumplir sus funciones», apuntó. La consejera aseguró que trabajarán con «celeridad» en la confección del plan de usos, pero remarcó que, ahora mismo, «es el Ministerio quien tiene la pelota en su tejado», ya que tiene que determinar qué espacios de la Tabacalera se ocuparán finalmente.