POLÍTICA
Roc Muñoz cuestiona el trato recibido por parte de Tarragona
Al alcalde de la Canonja se le entiende todo: «Hay amigos, enemigos y compañeros de partido. Estos son los peores»

Imagen del alcalde de la Canonja, Roc Muñoz, mirando al alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales.
La cooperación, la lealtad y la solidaridad entre municipios tendrían que ser la base sobre la cual se construya la futura Área Metropolitana del Camp de Tarragona. En principio, todos los alcaldes implicados tienen clara esta idea y así lo han mostrado en los diferentes actos públicos que se han llevado a cabo desde la creación del Grupo Impulsor ahora hace dos años. El problema es que esta buena voluntad se acaba cuando aparecen conflictos en que los intereses de alguno de los ayuntamientos se ven perjudicados.
Además, hay que tener en cuenta que la constitución del Área Metropolitana todavía está lejos. La realidad es que queda mucho camino por recorrer y, mientras no se materialice, el territorio se seguirá gestionando como un conjunto de municipios aislados, con motivaciones propias y poco espacio para la visión compartida que requiere un proyecto común. Eso es lo que está pasando con la discusión entre el Ayuntamiento de Tarragona y el de la Canonja por el servicio de autobús que conecta las dos localidades, el cual se mantuvo a través de la Empresa Municipal de Transports (EMT) de Tarragona después de la segregación del 2010.
Tarragona
La Canonja pagará un millón de euros para tener servicio de la EMT durante un año más
Oriol Castro
Una vez vencido este acuerdo, la capital exige en la Canonja que asuma el coste íntegro de las líneas L-3 y L-30, que supone un importe total de 1,6 millones de euros. Este conflicto puede dejar heridas abiertas entre dos municipios, las cuales pueden suponer un perjuicio en el futuro, cuando se tengan que encontrar consensos. De hecho, la ruptura entre ambos consistorios ha quedado patente con las declaraciones del alcalde canongí y presidente de la Asociación para el Impulso del Área Metropolitana, Roc Muñoz, cargando duramente contra el alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, en una entrevista concedida a TAC12.
«Hay amigos, enemigos y compañeros de partido. Estos son los peores», declaró Muñoz, citando Giulio Andreotti —primer ministro italiano en tres etapas diferentes desde 1972 hasta 1992. El alcalde dejó claro que no estará «ni un segundo más del necesario» con la EMT. En este sentido, criticó que desde la capital se ha querido hacer una «imposición» y cuestionó los argumentos esgrimidos por Viñuales. «Los técnicos pueden decir misa, pero somos nosotros, los políticos, los que tenemos que determinar de qué manera se avanza», lanzó el alcalde de la Canonja, quien reconoce que se esperaba «otra respuesta» por parte del Ayuntamiento de Tarragona.
Batallas de campanario
Esta disputa también ha puesto sobre la mesa una cuestión clave: la necesidad de un modelo de movilidad mancomunada que no dependa de decisiones municipales puntuales. Con la futura Área Metropolitana, la idea es impulsar una empresa pública de transporte metropolitano y que la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) se convierta en la operadora pública. Para poder hacerlo realidad, sin embargo, hará falta una gestión territorial que evite choques de intereses entre los municipios implicados.
Cuando Roc Muñoz fue nombrado presidente de la nueva asociación hace dos meses, hizo un llamamiento a «huir de batallas de campanario» para no condenar al fracaso el futuro proyecto territorial, ya que la confrontación entre ayuntamientos sólo compromete la creación del Área Metropolitana. Sin embargo, ya se ha podido comprobar que es fácil decirlo, pero no tanto llevarlo a la práctica; y, de momento, cada municipio está haciendo sonar sus campanas.