Movilidad
En Tarragona apuestan por un sistema bluetooth para controlar los carga y descarga
El sistema propuesto por el gobierno detectaría automáticamente los vehículos. La AMT pasaría a controlar estas zonas

El sector pide a la administración un mayor control de las zonas y está a la espera de reunirse con el gobierno.
El gobierno municipal del Ayuntamiento de Tarragona apuesta por un sistema bluetooth para controlar las zonas de carga y descarga. Según ha podido saber el Diari Més, el ejecutivo trabaja con un mecanismo que detectaría automáticamente los vehículos y enviaría una alerta a los dispositivos de sus propietarios a la hora de aparcar. Mediante una aplicación, los trabajadores o usuarios de la zona podrían saber cuánto tiempo tienen disponible, con un máximo que siempre será de treinta minutos.
Así lo hizo saber el gobierno a los grupos municipales esta semana durante la comisión de estudio de la Ordenanza general de convivencia ciudadana y uso de los espacios públicos. Al ser una propuesta inicial y no definitiva, desde el ejecutivo no han querido hacer declaraciones al respecto. A la comisión los representantes de los partidos discutieron la propuesta y se emplazaron a una nueva reunión en septiembre donde se volverá a discutir y se explorarán alternativas.
Este sistema se ha implementado ya en otras ciudades de España como León. Allí, el Ayuntamiento ha instalado dispositivos a las señales verticales que delimitan la zona de aparcamiento de carga y descarga. Mediante la aplicación, los profesionales o usuarios pueden saber qué plazas son las más próximas a su ubicación y cuál es el grado de ocupación de cada una.
200.000 euros
La inversión del consistorio castellanoleonés ha sido de unos 200.000 euros. El objetivo es lo mismo que el que busca el Ayuntamiento tarraconense: evitar el mal funcionamiento de estas plazas y su control. Esta nueva medida llevaría al hecho de que las zonas de carga y descarga pasen a estar controladas por la Empresa Municipal de Transportes. Al mismo tiempo, eso supondría que las multas las pondrían los inspectores de zonas reguladas y no la Guardia Urbana. Sin embargo, este cambio todavía se está discutiendo y no hay nada firme.
Lo que claro está es que el ejecutivo municipal quiere asegurar una mayor rotación y evitar que estacionen vehículos no autorizados. Una medida que desde el sector de los transportistas se ve con buenos ojos. «Si eso posibilita que las áreas de carga y descarga queden limpias, puede ser interesante», explica Josep Lluís Aymat, director de la Federación del Autotransporte de Tarragona.
Control y seguridad
El sector pide a la administración un mayor control de las zonas y está a la espera de reunirse con el gobierno y conocer de primera mano la propuesta. «También se trata de dar seguridad a los profesionales. Hay que tienen miedo de abrir los vehículos porque a la que descargan y dan la vuelta ya les entran dentro para robar. Estaremos al acecho de las medidas que toma el consistorio», asevera Aymat.
¿Solución a la plaça de la Font?
Otro cambio que se quiere hacer a la Ordenanza es limitar el acceso de vehículos a la plaça de la Font. Una situación que se ve con recelo desde el sector de la hostelería. Si hacen descargar a la Rambla Vella habrá muchos problemas, sobre todo en verano. El problema está en la falta de control actual porque muchos descargan más allá de las once. Pero no creemos que esta sea la solución», expone a Javier Escribano, presidente del AEHT.