Patrimonio
La torratxa de la Casa Navàs avanza: objetivo 2026
No concretan ninguna fecha, pero esperan terminar la obra este año

Fotografía de la estructura de acero que sujeta la torratxa.
La torratxa de la Casa Navàs está cada vez más cerca de ser una realidad, a la vez que la obra, de alta complejidad y sin ningún tipo de precedente, sigue dando pasos tal como dice el dicho: «Despacito y buena letra». Actualmente, la sección de la torratxa que llega hasta a la altura del terrado de la casa estaría prácticamente terminada, con detalles todavía a acabar. Con respecto a la sección superior, tan sólo estaría colocada por ahora la estructura de acero que sujetará la torratxa en cumplimiento de la normativa de seguridad vigente. La torratxa ha sido construida siendo el máximo fiel posible en el original que fue destruida durante un bombardeo de la Guerra Civil el año 1938, y pretende recuperar la detallada decoración a través de la piedra o los vitrales. Según confirman fuentes de la Casa Navàs a Diario Más, la previsión es que la obra pueda acabar este año, aunque no se atreven a establecer ninguna fecha concreta.
Tal como explicó en su momento Joan Tous, de Tous Arquitectes, el reto técnico ha tenido como una de las principales dificultades la adaptación del proyecto a la normativa de seguridad, ya que una réplica idéntica de la torratxa original no lo habría cumplido. Por este motivo, se tuvo que incorporar una estructura de acero inoxidable para dar más resistencia. Además, la torratxa estaba hecha con piedra de Vinaixa, que es la piedra utilizada en toda la casa a excepción de los porches, hechos con piedra de Montblanc que es más resistente. La piedra de Vinaixa es más blanda y arenosa, hecho que obligó a cuidar detalles como la colocación de los tornillos de sujeción o de la base que sustenta la estructura de acero. Además, la base de la estructura cuenta con seis aspas con el fin de repartir el peso. Otro elemento a destacar es la gárgola, donde actualmente ya ha especificado el espacio que ocupará en un futuro.
Contexto
La reconstrucción de la torratxa presentaba varias dudas. Primero, su complejidad técnica que se ha ido demostrando con el paso del tiempo. Tal como apuntaban los suyos artífice: ¿«Cuántas reconstrucciones de torratxes se han hecho en Cataluña en los últimos años? Ninguno». «Por suerte hemos tenido que corregir algunas cosas durante la obra, pero en ningún momento ha habido que desmontar nada», apuntó Xavier Nualart, arquitecto técnico y jefe de obra de Constècnia, hecho que demuestra que los deberes previos al inicio de la obra se hicieron.
Por otro lado, los responsables también buscaban la justificación detrás de reconstruir la torratxa y no mantener el aspecto de las últimas décadas. En primer lugar, Tous lo justificó con que la torratxa, ubicada en una esquina, se convierte en un punto muy importante de las dos fachadas del edificio: «Domènech i Muntaner quería singularizar aquella esquina». A su vez, argumentó que la manera en que desapareció no fue porque «molestaba y por desgaste», sino que fue de una manera «traumática».