Diari Més

Fiesta

Los Ganxets, casa de la cultura

La Escuela Els Ganxets acogió una jornada cultural con elementos festivos del territorio

Fotografía de los Gigantes de Riudecanyes, Mateu y Bárbara, bailando en la Escuela Los Ganchillos de Reus.

Fotografía de los Gigantes de Riudecanyes, Mateu y Bárbara, bailando en la Escuela Los Ganchillos de Reus.GERARD MARTÍ

Miquel Llaberia

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La cultura popular es uno de los elementos imprescindibles de identidad y cohesión social para cualquier sociedad. En este sentido, todos pensamos rápidamente en las Fiestas Mayores como la de Sant Pere, pero antes es importante transmitir esta estima desde bien pequeños, desde la escuela. Por este motivo, ayer domingo 1 de febrero el AFA de la Escuela Los Ganchillos celebró en el centro una jornada cultural en que diferentes elementos de la ciudad y las proximidades asistieron. En un ambiente festivo, las familias fueron llenando el patio de la escuela donde los diferentes elementos festivo invitados se iban plantando. A pesar de la madrugada gélida, bien tapados y con un trozo de coca de azúcar no había ningún niño que hubiera querido perderse la oportunidad de ver los gigantes y bestias.

Destacaban, en altura y como forasteros, los Gigantes de Riudecanyes, Mateu, empuñando el pico y la escarpa como picapedrero, y la Bárbara, que como vendimiadora llevaba un cesto con uva, acompañados también de los Capgrossos de la villa. Al mismo tiempo, desde la comarca vecina del Priorat se había desplazado por la ocasión la Somera de Falset, la pequeña de los equinos festivos de la capital prioratina que atraía la atención de los niños con su aspecto dócil y amable.

No obstante, los que se llevaban buena parte de la atención eran los locales. Como anfitriona del acto estaba la Cucafera, grande y enseñando los dientes. Pocos niños eran los que se atrevían a colocar la mano dentro de su boca, pero, a pesar de su aspecto feroz, la Cucafera nunca mordería a un niño de la escuela. También hacía acto de presencia la Giganta Arlet, que empezaba a calentar motores de cara la festividad de Sant Jordi. Finalmente, como representantes del Séquito pequeño de la ciudad hicieron acto de presencia tres elementos de primer orden; el Basilisco, el León y el Águila.

InvitadosLa Burra de Falset y los Gigantes de Riudecanyes fueron los invitados

Al llegar todos, los presentes hicieron dejar espacio en el centro de la pista, formando un corro que generaba el escenario idílico para los bailes populares donde, como es de esperar, el público en primera fila eran los niños. Acompañados por el sonido de grajillas y timbales, los que tuvieron la responsabilidad «de abrir la plaza» fueron los Gigantes y Capgrossos de Riudecanyes, acompañados por su propia banda musical. Seguidamente, amenizado en todo momento por la orquesta local, fue el turno del resto de elementos invitados: el León, la Cucafera, el Basilisco, el Águila, la Burra de Falset y la giganta Arlet fue la encargada de cerrar la ronda.

Mientras que los elementos del séquito festivo bailaban las habituales canciones que se sienten en los pasacalles de las fiestas mayores de la ciudad, la Cucafera daba giros, correteando, estirando el cuello y haciendo golpear los dientes con el ruido característico de la bestia. Después de un último baile final, los elementos festivos se retiraron y el protagonismo pasó en el escenario montado por la ocasión en un extremo del patio con el fin de finalizar la jornada con el espectáculo infantil Trusky & Lulu científicos, a cargo de la compañía teatral Toc de Gresca.

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