SUCESOS
Continúa la búsqueda de cadáveres en el accidente ferroviario de Adamuz
La Guardia Civil investiga las causas del siniestro que ha causado más de 30 muertos

La zona de Córdoba donde se produjo ayer noche un accidente ferroviario que ha causado como mínimo 39 muertos vive este lunes un tráfico constante de ambulancias y vehículos de ADIF y de la Guardia Civil, que están haciendo el rescate de los cadáveres que todavía puede haber entre la chatarra. También se ve maquinaria pesada, necesaria para mover los vagones de los dos trenes. Sobre el terreno, la unidad de criminalística de la Guardia Civil está investigando las causas del siniestro. El ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se encuentran en su punto de mando avanzado, mientras que el presidente español, Pedro Sánchez, llegará también en las próximas horas.
El número de heridos continúa subiendo y la Guardia Civil ha abierto oficinas para recoger ADN de los familiares en ciudades como Córdoba, Málaga o Madrid. Según el 112 de Andalucía, se han atendido 122 personas y todavía hay 48 afectados hospitalizados, entre los cuales cinco menores. A pesar de que los familiares han ido llegando a Adamuz desde que se produjo el accidente, este lunes la Junta de Andalucía los ha trasladado a Córdoba, donde ha habilitado un nuevo punto de información en colaboración con la Cruz Roja, los servicios sanitarios y psicólogos.

Infografía sobre el descarrilamiento de Adamuz.
En una jornada que ha despertado soleada y fría (las temperaturas no llegaban a los 10 grados a media mañana), toda la atención se mantiene todavía en la zona del accidente, donde siguen los dos trenes descarrilados: un Alvia, de Renfe, y otro de la compañía italiana Iryo. A pesar de que todavía no se conocen los detalles ni los motivos del accidente, el presidente de Renfe ha descartado que se pueda deber a un «error humano» y apunta a causas relacionadas con el equipo móvil.
Tal como se observa en unas imágenes aéreas que ha difundido la Guardia Civil esta mañana, el tren de Renfe ha quedado con un vagón sobre las vías, otro cruzado y dos convertidos en montañas de chatarra. En el caso del convoy de Iryo —empresa que presta servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía o Cataluña, entre otros—, una parte del tren ha quedado sobre los raíles y la otra, vuelco. Según ha apuntado el presidente andaluz, Juanma Moreno, el tren de Renfe ha quedado convertido en una «montaña de chatarra» y ha avisado que en el interior podría haber más muertos que no se podrán rescatar hasta que actúe la maquinaria pesada.
El accidente ferroviario de Adamuz es ya uno de los más graves en el Estado desde el siniestro de Angrois (Galicia), en julio del año 2013. En aquella ocasión, el tren accidentado también era un Alvia, y la tragedia acabó con más de ochenta muertos. La magnitud del accidente ha obligado el gobierno español a cancelar su agenda, entre otras actas, un encuentro de Pedro Sánchez con Feijóo por habla del envío de tropas de paz en Ucrania. De hecho, el presidente del gobierno español y los reyes se trasladarán hasta el lugar de los hechos para conocer de primera mano las tareas de rescate y acompañar los afectados.