SOCIEDAD
Por qué han aumentado las denuncias por delitos contra la libertad sexual en Tarragona?: esto dicen los expertos
El SIAD vincula el incremento del 44% de denuncias en el 2025 a una mayor concienciación

Imagen de archivo de una detención de los mossos d'esquadra.
Según datos del Ministerio del Interior, Tarragona cerró el 2025 con un descenso global de criminalidad del 3,4% con respecto al año anterior. En medio de esta tendencia a la baja, sin embargo, destacan los delitos contra la libertad sexual: los hechos denunciados han pasado de 68 a 98 casos, un incremento del 44,1%.
Les datos, sin duda, llaman la atención, pero este crecimiento podría ser, paradójicamente, una «buena noticia». Esta es la lectura que se hace desde el Servicio de Información y Atención a las Mujeres (SIAD) de Tarragona.
«Una cosa es la incidencia real de los casos y otra los que se llegan a denunciar. Nos tenemos que cuestionar si realmente el año pasado hubo menos agresiones, o si simplemente estas nunca salieron a la luz», explica una técnica del servicio que prefiere permanecer anónima.
«Si ahora suben las cifras puede ser porque en la ciudad hay más detección, más puntos de información y más servicios preparados», añade. «No tenemos que pensar que Tarragona es una ciudad peligrosa. Lo que puede estar pasando es que cada vez hay más conciencia y que las mujeres identifican situaciones que antes quedaban invisibilizadas».
El incremento no es exclusivo a la ciudad. En el conjunto de la demarcación, los delitos contra la libertad sexual crecieron un 12,5% durante el 2025, mientras que el aumento fue del 3,9% en Cataluña y del 2,3% en el Estado. ¿Y qué se considera, exactamente, un delito contra la libertad sexual? Tal como establece el Código Penal, la categoría recopila diferentes conductas que vulneran el derecho de una persona a decidir libremente sobre su vida sexual.
Así, se incluyen agresiones sexuales con penetración (violación), así como otras formas de violencia sexual, el acoso sexual, el exhibicionismo u otros conductos tipificadas penalmente. En Tarragona, el año pasado las violaciones registraron un descenso del 8,8% respecto del 2024, representando un 31,6% del total de los delitos de naturaleza sexual. El resto, categorizados en un solo grupo dentro del balance del Ministerio, muestran un aumento del 97,1%.
«Entiendo que los datos puedan asustar, pero como profesional me alarmaría más que estas cifras no crecieran», apunta la técnica. «Quizás haría falta mirar qué es lo que está pasando en estos municipios donde los casos denunciados son sospechosamente bajos. Muchas veces es el miedo, sea al agresor o al qué dirán. También al sistema judicial, que puede ser muy duro. Muchísimas mujeres no consiguen nunca la reparación que buscan», indica.
Según un estudio de El País, publicado en el 2025, un 80% de las violaciones denunciadas nunca llegan a los juzgados. Además, añade, en muchos casos el motivo del silencio es el desconocimiento. «Hay mujeres que nos explican una situación sin tener ni idea de que es una violencia sexual, pero cuando lo analizamos con ellas se dan cuenta de lo que ha pasado», señala. Por eso, afirma, la visibilización es clave. «Cuando sale un caso mediático de violencia sexual, aumentan las llamadas al 016», ejemplariza.
¿Cómo actúa el SIAD?
El SIAD es un recurso municipal gratuito que ofrece información, orientación y apoyo a las mujeres. La atención empieza con una primera acogida por parte de una trabajadora social, que recoge la situación de la mujer y detecta qué necesidades tiene. A partir de aquí, si la usuaria lo quiere, puede recibir orientación psicológica o asesoramiento jurídico, entre otros recursos. Además de las atenciones individuales, el SIAD también impulsa grupos y actividades comunitarias.
«El SIAD es un espacio seguro y una herramienta fundamental para garantizar los derechos y el apoyo a las mujeres», asegura a la consellera de Igualdad del Ayuntamiento, Cecilia Mangini. En los últimos años, añade, «se ha hecho un trabajo intenso para dar a conocer el servicio con charlas y sesiones informativas en centros de salud, institutos y equipamientos comunitarios» Este trabajo, asegura, «ha acercado los recursos a la ciudadanía y ha facilitado que más mujeres pidan ayuda».