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La guerra en Irán ya pasa factura en Tarragona: «Gasto casi el doble en gasolina»

El precio medio del combustible en España augmenta entre el 10% y el 20% desde el inicio del conflicto en Oriente Medio

Imagen de la gasolinera bonÀrea, ubicada en el polígono Francolí de Tarragona.

Imagen de la gasolinera bonÀrea, ubicada en el polígono Francolí de Tarragona.GERARD MARTÍ

Marta Omella
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Tarragona

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Llenar el depósito es cada día un poco más caro que el anterior. Esta es la realidad que se vive en España desde el 28 de febrero, cuando estalló el conflicto armado entre los Estados Unidos, Israel e Irán. En sólo diez días, los conductores han visto cómo los precios en las gasolineras augmentaban progresivamente, con incrementos constantes que ya se empiezan a notar en el gasto cotidiano.

Ayer, el precio medio de la gasolina en España se situaba en 1,628 euros por litro, mientras que el diésel llegaba a los 1,717 euros. Antes del inicio de la guerra, en cambio, el litro de gasolina sin plomo 95 rondaba los 1,47 euros y el diésel 1,43 euros. Sin embargo, las declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, asegurando por la noche que el conflicto con Irán está «casi resuelto», contribuyeron a moderar el precio del petróleo en los mercados internacionales.

Para huir de este incremento, muchos tarraconenses acuden a las gasolineras low cost, aunque allí el precio tampoco es idóneo. «Hombre que si se nota, incluso con la tarjeta de descuento he pagado unos 30 céntimos más por litro que la semana pasada», afirma Marisa López mientras llena el depósito en la gasolinera bonÀrea, una de las más asequibles de la ciudad.

«Me preocupa la situación. Está teniendo consecuencias muy rápidas y al final nos perjudicará en todos. No me he planteado dejar de utilizar el coche, porque necesito desplazarme cada día, y tal como está el transporte público...», lamenta. Raúl Sans, que cada día recorre unos 60 kilómetros para ir a trabajar, también ha notado la diferencia. «Es una locura, ahora gasto casi el doble, se notará muchísimo a final de mes», dice.

«Es la primera vez que vengo a poner gasolina desde que emepzó todo, y de momento ya he gastado 5 euros más que la última vez», explica Francisco Javier González. Entre el trabajo y los desplazamientos diarios calcula que hasta ahora gastaba entre 100 y 150 euros al mes en gasolina, un gasto que quiere evitar aumentar. «Si podemos ir varias personas en el mismo vehículo o coger el transporte público, lo haremos. A nadie le gusta pagar más, pero el precio de la gasolina es lo que menos me preocupa de esta guerra», admite.

Otros tienen que buscar diferentes maneras de ahorrar. Necesito utilizar el coche, así que tengo que recortar por otros lados. Prescindir de comprar ropa nueva, por ejemplo y dar prioridad a los básicos», comenta Andrés Albano, que calcula que puede gastar entre 200 y 300 euros en el mes en carburando. «El precio no para de subir, y cada vez es más difícil sobrellevar este aumento», asegura Christian Arenas. Al transportista le preocupan las consecuencias que pueda tener la situación sobre sus condiciones laborales. «Cuanto más gastas en combustible, menos sueldo te llevas», dice.

«El encarecimiento del petróleo nos afectará en todos, de muchas maneras diferentes», explica Rosa Domènech. «Mi empresa tiene una embarcación, y este incremento se nota muchísimo, porque un barco consume mucho combustible. Este gasto se tiene que compensar vendiendo más pescado, cosa que no pasa. Por lo tanto, en vez de avanzar vamos hacia atrás», detalla.

Indignados y escépticos

Muchos conductores se muestran indignados e, incluso, escépticos. «Es una vergüenza, lo han comprado a un precio bajo y ahora lo están vendiendo a uno mucho más elevado. El gobierno no hará nada para ayudarnos, digan lo que digan», lanza Diana Bangeano. «Los países tienen que tener reservas de gasolina de unos tres meses, así que este incremento no lo tendríamos que sufrir todavía. Lo que pasa es que eso también es un negocio para el gobierno», concuerda Adrián Las Heras, que se ha desplazado desde Torredembarra buscando opciones más económicas.

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