Laboral
Las educadoras subrogadas de las guarderías de Tarragona podrán descansar en julio
Las veladoras podrán hacer vacaciones gracias al nuevo casal de verano impulsado por el gobierno del PSC y acordado con ECP

La Tere Camerino y Paqui Santos han liderado la lucha de las trabajadoras subrogadas.
Hace casi una década, el Ayuntamiento de Tarragona decidió internalizar la gestión de los jardines de infancia municipales. Desde entonces, las educadoras subrogadas han mantenido una batalla constante para igualar sus condiciones laborales en las de las trabajadoras municipales que acceden a través de la bolsa. Después de años de reivindicaciones, en el 2019 consiguieron una primera mejora, con un incremento del sueldo para equiparar salarios. Ahora, este 2026, han alcanzado una nueva victoria: por primera vez, podrán hacer vacaciones durante el mes de julio.
Hasta ahora, tenían que quedarse cuatro semanas más que el resto de sus compañeras. Este verano, sin embargo, dejará de ser así. El pasado mes de enero, el consistorio licitó el servicio del Veranillo Pequeña Infancia, un centro de verano para niños de 1 y 2 años que se hará durante todo julio y liberará a todas las educadoras. La Tere Camerino y Paqui Santos han estado liderando la lucha de las 46 trabajadoras que vendían de Clece y la Xarxa Santa Tecla —las anteriores adjudicatarias.
«Cuando se internalizó el servicio, continuamos con el convenio estatal. Creemos que es lícito que nos incorporemos al del Ayuntamiento, que es quien nos paga,» dice la Tere. Ves estos agravios comparativos y dices: ¿por qué?», indica Paqui, quien recuerda que, al principio, «las subrogadas cobrábamos 800 euros y las de bolsa, 1.300». Después del aumento salarial del 2019, estuvieron «calladas» mucho tiempo, hasta que en el 2023 volvieron a levantar la voz para exigir la equiparación completa y empezaron a reunirse, de nuevo, con el consistorio. Durante el 2024, salieron a recoger firmas y también enviaron cartas al alcalde, la dirección del Instituto Municipal de Educación (IMET), y partidos políticos.
Les educadoras se muestran especialmente agradecidas con el grupo municipal de En Comú Podem. En febrero del 2025, la formación morada propuso al gobierno municipal (PSC) impulsar un centro de verano para que las trabajadoras se pudieran ir de vacaciones en julio, una idea que se acabó concretando en las negociaciones de los presupuestos del 2026. «Tenemos que defender los intereses de la clase trabajadora», afirma el consejero Toni Carmona, quien destaca que «ha sido una gran victoria laboral de las trabajadoras, que nunca han perdido la fe». «Había una lucha enquistada y nos pusimos a construir una alternativa que se ha demostrado útil. Les educadoras de los hogares, y la gente, querían soluciones y no sólo ruido», dice también el portavoz, Jordi Collado.
«Estamos muy contentas», expresan la Tere y Paqui, quién asegura que llegó a llorar cuando se enteraron de la decisión. Sin embargo, remarcan que la lucha todavía no ha acabado. Actualmente, hay abierta una mesa negociadora entre el Ayuntamiento y los sindicatos para acabar de incorporar a las trabajadoras subrogadas al convenio municipal. Uno de los puntos pendientes es la jornada laboral, ya que actualmente siguen haciendo tres horas más semanales que las trabajadoras municipales: «No pararemos hasta que lo conseguimos».
La consejera de Educación, Isabel Mascaró, explica que la situación actual también está condicionada por la batalla judicial abierta después de que el Tribunal Superior de Justicia declarara nula la internalización del servicio, a raíz de una demanda de Clece. El edil recuerda que el consistorio ha recurrido la sentencia en el Supremo y está a la espera de la resolución, pero mientras tanto el gobierno «ha ido trabajando para mejorar las condiciones de las educadoras». En este sentido, adelanta que tres empresas se han presentado a la licitación del Veranillo: «Por primera vez, podremos ofrecer a las familias un casal durante todo el mes de julio y, además, ayudará a resolver el malestar entre las trabajadoras que se producía cada año».