SOCIEDAD
CSIF acusa al Hospital Joan XXIII de discriminar a trabajadoras embarazadas
Por parte de Joan XXIII afirman actuar siempre de acuerdo con la normativa vigente y con criterios de no-discriminación

Imagen del exterior de la puerta principal del hospital Joan XXIII de Tarragona
La sección sindical de la CSIF ha acusado al Hospital Universitario Joan XXIII de dejar en situación de vulnerabilidad las trabajadoras embarazadas y dificultar sus derechos de conciliación. En un caso reciente, una trabajadora interina con más de diez años de servicio perdió su contrato en pleno embarazo sin que se le ofreciera ningún otro interinato.
Según el sindicato, estas decisiones generan inseguridad, estrés y desprotección, especialmente durante el embarazo. Además, las profesionales con reducción de jornada por cuidado familiar —mayoritariamente mujeres— se enfrentan en obstáculos para acceder a sus derechos y ajustar el tiempo de trabajo, limitando la conciliación efectiva.
Por el contrario, el Hospital Universitario Juan XXIII afirma actuar siempre de acuerdo con la normativa vigente y con criterios de no-discriminación, asegurando la protección de la salud laboral y de los derechos de los profesionales. En el caso denunciado, el Hospital insiste que la finalización del contrato de la trabajadora embarazada no responde a decisiones arbitrarias ni relacionadas con el embarazo. «En todo momento se han ofrecido a la profesional los contratos disponibles segundos el marco normativo, y de hecho, sigue trabajando en el centro», afirman.
Interpretación restrictiva de los permisos
El CSIF también denuncia que «desde Recursos Humanos se están poniendo obstáculos a la concesión de permisos mediante interpretaciones excesivamente restrictivas de la normativa interna, hecho que está generando malestar y una creciente inseguridad jurídica entre los profesionales del centro».
Desde CSIF consideran que estas actuaciones vulneran el espíritu de las políticas de igualdad y suponen una discriminación indirecta hacia las mujeres, especialmente hacia aquellas que se encuentran en situación de embarazo o con responsabilidades familiares.
Exigencia de responsabilidades
Ante esta situación, el sindicato exige al Gobierno de la Generalitat de Catalunya que no permita este tipo de prácticas y adopte medidas inmediatas.
CSIF considera que «si existe un compromiso real con los derechos de las mujeres, la primera medida tiene que ser el cese inmediato de la Dirección y de la jefatura de Recursos Humanos del hospital, cuya gestión está provocando precariedad, inseguridad laboral y un grave retroceso en derechos de conciliación».
El sindicato concluye que «no se puede defender la igualdad desde el discurso institucional mientras se toleran prácticas que precarizan mujeres embarazadas dentro de la sanidad pública», y advierte que seguirá denunciando cualquier actuación que suponga un retroceso en derechos laborales y en igualdad efectiva.