POLÉMICA
Polémica: La número 1 del MIR, una estudiante de Tarragona, defiende su nota en el examen
La Asociación MIR quiere que se haga una auditoría del examen de 2026, ya que consideran que «fue un completo caos»

Bianca en una fotografía de sus redes sociales.
La Asociación MIR España ha pedido al Ministerio de Sanidad una auditoría para investigar ol que considera una falta de medidas de seguridad durante el examen de 2026 dado que, según quejas recibidas de los aspirantes, fue un «completo caos», faltaban vocales, no había inhibidores de frecuencia y se pudieron utilizar móviles e internet.
El presidente de la Asociación MIR España, Jesús Arzúa Moya, ha indicado a EFE que no quieren poner el foco sobre nadie en concreto, pero asegura que les consta, por los múltiples testimonios recibidos, a los que durante el examen de este año se ha copiado con el móvil, en muchas sedes no había vocales experimentados y se han cometido múltiples irregularidades.
Arzúa ha añadido que incluso se ha constatado algún caso de gafas de inteligencia artificial (IA), «y podría haber muchos más».
Asimismo, el presidente de la asociación ha subrayado que desde el 2025 se ha roto el patrón y ya el año pasado se dieron «casos chillones de médicos» que se situaban en el «top 10» del examen, pero sus expedientes académicos estaban por debajo del 8.
Y este año, ha dicho Arzúa Moya, ha pasado lo mismo y los cuatro primeros aspirantes están por debajo de esta nota.
El presidente ha concretado: «Este año, la número uno del MIR tiene un expediente por debajo del 6,5; en 2025, la mejor puntuación de un médico con esta nota de expediente supuso en el MIR el puesto 1.458; y en 2024, en 1.374 y así sucesivamente».
La número uno, una estudiante de Tarragona, a favor de la auditoría
Por su parte, en declaraciones en EFE, la número uno del MIR de este año, Bianca Ciobanu, que ha cona aseguido una puntuación récord 188 sobre 200, se ha mostrado a favor de auditoría y todas las que se consideren pertinentes.
Graduada por la Universidad Rovira i Virgili (Reus, Baix Camp), Ciobanu defiende que su nota es totalmente transparente y ha negado los comentarios que han circulado por redes sociales. Responde que ni ha usado gafas de IA ni se ausentó durante el examen para ir al baño.
Ciobanu, de origen rumano, ha reconocido que no le fue bien los dos primeros años de carrera y tuvo que pasar por algún «obstáculo», pero para ella la carrera y el MIR son cosas muy diferentes: «el MIR es una estrategia y la carrera es otra cosa».
Ha insistido en que ella ha estado cuatro años preparándose en una academia y haciendo simulación tras siumlación: «He dedicado mi vida al MIR todo este tiempo».
Y ha comentado que su idea inicial, a la hora de escoger especialidad, era Endocrinología, si bien ahora estudia Medicina de Familia o Dermatología, por lo que representa en el cáncer de piel.
Otras incidencias, según la Asociación MIR
La petición de esta auditoría de la asociación se suma a otra solicitada a mediados de febrero a causa de incidencias técnicas en la inscripción del examen, incumplimiento de plazos y medidas de última hora, hecho al cual se suma la dimisión en bloque del comité de expertos del MIR después de la modificación de condiciones para la elaboración del examen.
En eso se une, dice el presidente de la asociación, las incidencias masivas planteadas por más de 5.000 aspirantes por errores en el baremo académico y que han supuesto entre 1.000 y 1.500 recursos.
También ha lamentado que este año haya habido un «incumplimiento flagrante de las normas» e incluso gente que no estaba admitida al examen, finalmente pudo hacerlo.
El Ministerio de Sanidad informó el viernes pasado de que el 99,19% de las personas que se presentaron a las pruebas de acceso a la Formación Sanitaria Especializada superaron el examen, cosa que se traduce en un total de 30.170 aspirantes, según la relación provisional de resultados, ya que los definitivos se conocerán a final de mes.