ECONOMÍA
El Ayuntamiento quiere un centro tecnológico en el ala izquierda de la Tabacalera
El consistorio considera que es una oportunidad para atraer compañías

El Ayuntamiento toma como referencia el estudio de viabilidad que se encargó al ingeniero y economista Miquel Barceló.
El acuerdo a tres bandas entre las administraciones por ubicación de la Biblioteca Provincial abre otra derivada. Y es qué se hará en el ala izquierda, que finalmente queda disponible. Según explicó ayer el alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, la apuesta de la ciudad es meter un centro tecnológico. «Creo que podría ser un sitio maravilloso para hacer un centro tecnológico de primer nivel. Además, sabemos que hay mercados y demanda. Les emprendidas del sector buscan espacios en Tarragona y si les podemos ofrecer un entorno común con los servicios adecuados, creemos que lo valorarán», consideró el alcalde.
Viñuales recordó el estudio de viabilidad para un distrito innovador en la ciudad, que se encargó al ingeniero y economista Miquel Barceló. «Ya marcaba que la actividad económica tenía que ir enlazada con la investigación tecnológica, también por las casuísticas que tenemos como territorio. Puede ser un valor añadido y una apuesta de futuro. Tenemos 100.000 euros reservados para hacer un proyecto ejecutivo», explicó el alcalde tarraconense.
Barceló calculó que, a largo plazo, se podrían llegar a crear entre 20.000 y 25.000 puestos de trabajos directos cualificados con el futuro distrito tecnológico. De estos, se podrían derivar 40.000 más del sector servicios. Durante estos primeros años, ya se expuso que se trabajaría en el impulso de un ‘hub’ tecnológico en la Tabacalera, que se tendría que convertir en el eje del futuro distrito tecnológico, el cual se extenderá hasta el otro lado del río Francolí.
Propuesta redimensionada
La propuesta inicial de Barceló para la antigua fábrica de tabacos se tendrá que redimensionar. La ingeniería consideraba que el módulo 1 podría acoger un cluster de industrias creativas y culturales, así como otras actividades junto con el almacén 2. Por otra parte, se ubicaría la sede central del distrito con espacios de participación ciudadana como el Citilab, un laboratorio para democratizar la innovación social y tecnológica; y acogería empresas digitales. Finalmente, Barceló apostaba para que el módulo 4 se convirtiera en una residencia para estudiantes y trabajadores. Tarragona quiere subir al tren de la industria tecnológica y la Tabacalera puede ser el primer paso.