LABORAL
El talento tarraconense se presenta a los campings
Unas 300 aspirantes asistieron ayer a la segunda edición del Marketplace de Campings para encontrar trabajo de cara a la temporada turística

Imagen de la segunda edición del Marketplace de Campings de Tarragona.
La cuenta atrás para la Semana Santa ya ha empezado, pero mientras unos esperan con ansia disfrutar de unos días de vacaciones, otros anhelan todo el contrario. Unas 300 personas pasaron ayer por la Sala Green de la Tabacalera con la esperanza de hacerse con una de las 30 plazas que ofrecían los establecimientos participantes en la segunda edición del Marketplace de Campings de Tarragona.
La iniciativa, de Tarragona Impulsa, se repetía este año con el mismo objetivo: conectar el sector con futuros trabajadores de cara a la temporada turística. La jornada arrancó a las 10 y se alargó hasta las 13 horas, con un flujo de gente continuo. Los candidatos eran tan diversos como las posiciones que se ofrecían.
«Es una muy buena oportunidad para encontrar perfiles en diferentes ámbitos y cubrir aquellas plazas que todavía tenemos cojas antes de empezar la temporada», señalaba Carla Gómez, secretaria de la Asociación de Campings de Tarragona Ciudad. «Buscamos un poco de todo: restauración, mantenimiento, limpieza, recepción, administración... De momento ya hemos conocido a muchísima gente con muchas ganas de trabajar», avanzaba a media mañana.
Ganas, definitivamente, no faltaban. «Nunca he trabajado en un camping, pero tengo experiencia en el mantenimiento y la limpieza, y considero que soy muy buena», aseguraba con confianza Mercedes Morales después de haber completado el circuito. Tiene 60 años, y busca cotizar los años que le faltan para la jubilación.
«A partir de cierta edad es complicado encontrar trabajo, porque existen ciertos prejuicios. También es difícil cuando no tienes un coche con plena disponibilidad», comentaba. De hecho, esta es una de las dificultades que detectan desde la organización, junto con la falta de conocimiento del castellano y el catalán, problemáticas que quieren trabajar de cara al próximo año.
«Ya vine el año pasado, pero me marché con las manos vacías. La situación es complicada, me paso el año buscando algo y a veces parece imposible», explicaba Naomi Arara mientras esperaba su turno con el currículum en la mano.
Algunos candidatos intentaban dar el primer paso en el mercado laboral. Era el caso del Ismail Oukhachouch, un joven de 19 años que acudía asesorado por la Associació Quilòmetre Zero. «Creo que ha ido muy bien. El año pasado vinimos con cinco jóvenes y dos de ellos consiguieron un contrato, así que tenemos esperanza», apuntaba Mohamed Benghazi, mentor de la entidad.
Otros buscaban nuevos inicios. «Superé una enfermedad y ahora intento reincorporarme al mundo laboral», explicaba Enric Aguiló. «Tengo experiencia como recepcionista y vi que es una de las posiciones que buscan, así que he venido a ver si suena la flauta», indicaba.