Patrimonio
Tarragona impulsará un estudio geológico de la Part Alta este año para aclarar el origen de las filtraciones de agua
El Ayuntamiento encargará el informe en colaboración con la Generalitat de Catalunya, a través del Convenio de Conservación del Patrimonio

Imagen de archivo de las vueltas|bóvedas del Circo romano de Tarragona, en la plaza de los Cedazos de la Parte Alta.
El Ayuntamiento de Tarragona quiere aclarar el origen de las filtraciones de agua que están afectando algunos domicilios y negocios de la Parte Alta, así como las bóvedas del Circo romano situadas en la plaza de los Cedazos. Por este motivo, el consistorio tiene previsto encargar un estudio geológico este 2026 para analizar el subsuelo del casco antiguo e intentar conocer el motivo de los escapes.
Según explica el consejero de Patrimonio, Nacho García Latorre, se tienen indicios sobre la existencia de un curso de agua subterráneo bajo el barrio: «Tenemos más o menos claro que va desde la Catedral hacia abajo, pero no sabemos dónde está exactamente». El objetivo de esta investigación será determinar su recorrido. El edil reconoce que «no será una solución fácil» y recuerda que se trata de un «tema histórico».
Los técnicos municipales también saben que hay «una gran cisterna» en la zona del claustro y el Pla de la Seu. «Intuimos que se acumula el agua porque esta no se filtra cuando llueve, sino dos o tres días después», explica el tercer teniente de alcalde. Por otra parte, señala que el estudio se hará en colaboración con la Generalitat de Catalunya, a través del Convenio de Conservación del Patrimonio, por el cual ambas administraciones aportan 100.000 euros anuales cada una
Esta decisión llega meses después de que la Síndica de Agravios instara al consistorio a adoptar medidas para resolver la problemática. Tal como explicó Diari Més, en una resolución firmada el 20 de mayo, se exponía que la situación «pone en riesgo la seguridad y la salubridad» de los inmuebles afectados y «estropea un bien que forma parte del patrimonio cultural de la humanidad».
Demanda vecinal
La Síndica recomendó diferentes medidas, como agilizar la ejecución de las obras del colector de aguas o elaborar un estudio hidrológico del barrio antiguo, a raíz de la denuncia por parte de los vecinos afectados. Es el caso de Enric Benaiges, propietario de la librería La Quimera —en la bajada de la Misericordia—, quien apunta que el agua se filtra «de encima de la bóveda» y lo atribuye, en gran parte, en el «mal estado de la calle Ferrers». En episodios de lluvia intensa, se generan goteras en el local e, incluso, han tenido que cerrar algún día. Benaiges lamenta que sea una batalla «de hace muchos años» y todavía no se le haya puesto remedio.
Desde el Ayuntamiento, indican que Ematsa «ha avanzado y priorizado» la renovación de la red de alcantarillado en la zona de la calle Ferrers. «Ayudará a un poco a mejorar la situación, pero la solución definitiva no será esta porque no es un problema de alcantarillado, sino de filtraciones de agua en la roca», indica García Latorre. La idea es que, con el estudio geológico, se consiga tener una base técnica sólida que permita definir soluciones estructurales.