Policial
La criminalidad baja un 3,4% en Tarragona, pero los hechos contra la libertad sexual crecen un 44,1%
Los robos con fuerza en domicilios se han reducido un 35,1% y los hurtos un 9,4%

Imagen de un agente de los Mossos d'Esquadra y de otro policía de la Guardia Urbana de Tarragona.
Tarragona ha cerrado el año 2025 con un descenso global de la criminalidad del 3,4% con respecto al 2024, según los datos oficiales del Ministerio del Interior. Esta tipología, que es la que representa la mayor parte de los delitos, entre los que más bajan se pueden destacar los robos con fuerza en domicilios de 368 a 239 (-35,1%); los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones de 544 a 388 (-28,7%).
Por otra parte, los hurtos han pasado de 3.054 a 2.768 (-9,4%); los delitos graves y menos graves de lesión (-11,1%); la agresión con penetración de 34 a 31 (-8,8%) y también los robos con violencia o intimidación de 304 a 293 (-3,6%). A todo esto, también se han reducido los homicidios dolosos y asesinatos consumados de 3 a 0 (-100%) y los homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa de 11 a 7 (-36,4%).
Paralelamente, se ha observado un incremento en algunos delitos, como los hechos contra la libertad sexual que han pasado de 68 a 98 (+44,1%) y el resto de delitos contra la libertad sexual de 34 a 67 (+97,1%). Esta tendencia es generalizada, no es única de la ciudad. Por otra parte, el tráfico de drogas ha crecido un 30,8%, pasando de 52 a 68, y las sustracciones de vehículos también han aumentado un 10,6%, de 151 a 167 hechos. Sobre el tráfico de drogas, actualmente desde los cuerpos policiales hay más incidencia y más presión en este tipo de delitos.
En el conjunto de las infracciones penales, la ciudad ha registrado una disminución del 4,4%, pasando de 9.744 a 9.318 hechos. Este balance global confirma una evolución positiva en materia de seguridad y refleja el esfuerzo sostenido de los cuerpos policiales, que han intensificado la presencia preventiva, han mejorado la capacidad de respuesta y han reforzado la coordinación operativa para anticiparse a las situaciones de riesgo. Su tarea constante, tanto en el ámbito de la prevención como en el de la investigación es clave para consolidar esta tendencia a la baja y para garantizar un entorno más seguro para toda la ciudadanía.