SOCIEDAD
Malestar vecinal en la calle Gasòmetre de Tarragona por ruidos e incidentes recurrentes en un bar
El local acumula una treintena de actuaciones de la Guardia Urbana y fue clausurado durante un mes

Los vecinos denuncian ruidos y concentraciones de personas en el exterior del local.
Vecinos de la calle Gasòmetre de Tarragona denuncian problemas de convivencia con el bar situado en el número 41. Según explican, desde que el establecimiento abrió, hace ya un par de años, cada noche se repite el mismo escenario, con clientes que salen a la calle a ahumar con la bebida en la mano, conversaciones en tono elevado y gritos que se alargan hasta bien entrada la madrugada. La situación, alertan, ha derivado también en varios avisos en los cuerpos policiales por peleas en el exterior del local.
Desde la Guardia Urbana confirman que el establecimiento acumula una treintena de actuaciones en los últimos dos años, principalmente por ruidos, incumplimiento de horarios, y altercados en la vía pública, con dos casos que han acabado con detenciones. De hecho, al principio del 2025, se ordenó un cierre temporal de un mes por molestias y falta de documentación. También se han tramitado varias denuncias administrativas por incumplimiento del horario de cierre.
Así y todo, los vecinos aseguran que las molestias persisten y reclaman una actuación más contundente para garantizar el descanso de los residentes y la convivencia en esta zona. «Los vecinos ya están cansados de no poder dormir con tranquilidad, aunque residen en el centro de la ciudad», manifiesta la comunidad en un escrito.
No es la primera vez que expresan su malestar. Según afirman, el conflicto ya llegó al Ayuntamiento el año 2024, cuando varios residentes registraron escritos para dejar constancia de los «inaguantables ruidos a altas horas de la madrugada». Así, los afectados denuncian que a pesar de estas comunicaciones, la situación todavía no se habría resuelto.
Este enero, la tensión volvió a escalar con una pelea multitudinaria en el exterior del local. Los Mossos d'Esquadra se desplazaron después de recibir el aviso, aunque al llegar sólo quedaba una persona en el lugar de los hechos. El incidente quedó grabado en vídeo y se difundió a las redes sociales. Por su parte, la Guardia Urbana asegura que se mantienen los controles, especialmente en el horario de cierre. Les suyas últimas intervenciones, explican, han sido este año por molestias de clientes en el interior del establecimiento.