SEGURIDAD
Ematsa contrata servicios de escolta para proteger a sus trabajadores ante posibles agresiones
Los cortes de suministro o la eliminación de conexiones irregulares generan situaciones de riesgo

Imagen de archivo de un operario de la Empresa Municipal Mixta d'Aigües de Tarragona realizando trabajos en la red de abastecimiento.
Las actuaciones que realiza la Empresa Municipal Mixta d'Aigües de Tarragona (Ematsa) en la calle, como los cortes de suministro por impagos o la eliminación de conexiones fraudulentas, pueden generar momentos de tensión. Para garantizar la seguridad de su personal y prevenir posibles conflictos con usuarios, el organismo contará con escolta profesional privada —sin armas— para proteger a los trabajadores.
Fuentes de Ematsa señalan que «se trata de un servicio que ya se había contratado anteriormente», pero «ha finalizado su vigencia». Por eso, se ha abierto una nueva licitación. En este caso, sin embargo, también se ha incluido el servicio de vigilancia estática en las oficinas de atención al público, situadas en la Muntanyeta, en el barrio de Sant Pere i Sant Pau.
«No se han registrado agresiones físicas, pero se producen situaciones de riesgo puntualmente», apuntan desde la empresa. Por eso, indican, «se considera necesario estos servicios como medida preventiva con el objetivo de velar y garantizar la seguridad del personal». Esta protección está regulada por normativa y se realiza con la autorización y colaboración del Departament d'Interior. En este sentido, la empresa adjudicataria tendrá que estar habilitada para prestar esta cobertura y cada intervención se comunicará y se coordinará con los cuerpos de seguridad.
El contrato, por un periodo de dos años, tiene un presupuesto base de licitación de 56.573,79 euros (IVA incluido). Les actuaciones por parte del concesionario se llevarán a cabo a partir de las ocho de la mañana, con una duración diaria prevista de cinco horas. Dos escoltas acompañarán a los trabajadores de Ematsa que salgan a la calle para realizar tareas propias de la actividad de la empresa, como la suspensión del suministro de agua potable a personas no vulnerables económicamente por impago, el corte de conexiones fraudulentas al servicio de agua potable, la reconexión de servicios suspendidos o los trabajos en zonas que puedan comportar un riesgo de agresión física para el personal.
Desde la empresa municipal recuerdan que, en los casos de personas en situación de vulnerabilidad económica, existen mecanismos —en coordinación con el Instituto Municipal de Servicios Sociales de Tarragona— para garantizar el suministro de agua. Por una parte, pueden conseguir bonificaciones sobre la tarifa y, por otra, disponen de «un Fondo Social dotado de 150.000 euros ampliables en caso de necesidad».
Los conflictos se desplazan
La experiencia con el anterior contrato, ha demostrado que esta medida ha sido «eficaz» a la hora de disuadir y minimizar los incidentes en la vía pública. No obstante, Ematsa ha detectado «un desplazamiento de la conflictividad» hacia las oficinas de atención al público. Especialmente, los días posteriores a las actuaciones que se llevan a cabo en la calle. Con el servicio de escolta y vigilancia, el objetivo es garantizar que todos los trabajadores puedan llevar a cabo sus tareas sin poner en riesgo su integridad.