SOCIEDAD
«El sinhogarismo va más allá de dormir en la calle»
El PASS de Tarragona alerta de un fenómeno en crecimiento que incluye precariedad, invisibilidad y nuevos perfiles

La consellera Mangini reunida con el equipo del Punto de Atención a Personas sin Techo de Tarragona.
El acceso a la vivienda es la principal preocupación de los catalanes. Así lo indica el Barómetro de Opinión Política del CEO. La peor pesadilla de este 31% de encuestados es la realidad de, como mínimo, 6.724 personas que viven en la calle en Cataluña. Les datos, recogidas por el Síndic de Greuges el pasado mes de diciembre, dejan claro que el sinhogarismo es un fenómeno en aumento.
Tarragona no es la excepción. El último recuento, realizado el 21 de octubre, identificó a 84 personas durmiendo en la calle, aunque la realidad es mucho más compleja y difícil de cuantificar. «No todas las personas sin hogar están en la calle», explica Antònia Garcia, coordinadora del Punt d'Atenció a Persones Sense Sostre (PASS).
«Existe también un sinhogarismo oculto, personas que viven en condiciones precarias o en situaciones de gran vulnerabilidad que no aparecen en estos recuentos,» añade. Durante el 2025, el PASS atendió más de 200 personas y un centenar de jóvenes, mientras que más de 600 se alojaron en los albergues municipales. Los perfiles son diversos y cada vez más alejados del tópico clásico: personas mayores con pensiones insuficientes, personas con problemas de salud mental o adicciones, y un número creciente de mujeres, un hecho que preocupa especialmente los equipos.
Incremento de mujeres
«Todavía son minoría, pero hemos notado un incremento», comenta Esther Curto, trabajadora social del PASS. «Todas las personas que viven en la calle son vulnerables, pero una mujer todavía lo es más. Acostumbran a sufrir un sinhogarismo mucho más invisible, ya que a menudo aceptan situaciones muy precarias o relaciones abusivas para no acabar durmiendo en la calle», explica. También detectan a muchos jóvenes que salen del sistema de protección sin una red familiar sólida. «Si no intervenimos a tiempo, su situación se acaba cronificando», afirma Laura Sánchez, educadora social del equipo de atención a jóvenes en situación de vulnerabilidad. Para evitarlo, Tarragona cuenta con proyectos especializados como el servicio de acogimiento temporal Domus Mar o el programa Sostre 360º.
Con respecto a los puntos más frecuentes de la ciudad, destacan la Part Alta y la Part Baixa, que concentran, aproximadamente, el 70% de los asentamientos. «Tiene sentido, porque son zonas con servicios como comedores sociales. También depende de la época del año, en invierno buscan entradas de parkings y, en verano, parques dónde corre un poco el aire», apunta Curto.
Tarragona también atrae personas de otros territorios. «Es ideal como ciudad de paso. Barcelona es menos segura, en Girona hace muy frío y, en cambio, Tarragona tiene un clima ideal. Es pequeña, acogedora y cerca de la capital», detalla Garcia. Ante esta realidad, el consistorio trabaja a través del Plan local de abordaje al sinhogarismo, que coordina más de una veintena de entidades y servicios. «Desde el Ayuntamiento se hace un intenso trabajo de prevención y atención para evitar nuevos casos y ofrecer recursos», asegura Cecília Mangini, consellera de Servicios Sociales.
«Hablamos de atención personalizada, de equipos de intervención directa en la calle con salidas bisemanales y de hasta 64 plazas de alojamiento de diferentes tipologías», añade. Gracias a este trabajo, señala, actualmente se calcula que hay, como mínimo, una cuarentena de personas menos durmiendo en la calle.
Sin embargo, no todo el mundo acepta la ayuda. «Los informamos e intentamos convencerlos, pero no los podemos obligar», aclara Garcia. «Algunos, por ejemplo, no aceptan alojamiento porque no quieren dejar sus mascotas. Son muchos factores en que estamos trabajando», concluye la consellera.