EDUCACIÓN
El alumnado del CFGS de teatro del instituto Martí i Franquès denuncia «condiciones precarias»
Alertan de falta de recursos, mientras la dirección defiende que actúa dentro de la normativa

Imagen de archivo de los alumnos durante una representación teatral.
El alumnado del Ciclo Formativo de Grado Superior en Técnicas de Actuación del Institut Martí i Franquès de Tarragona denuncia las «condiciones precarias» en que asegura cursar los estudios. Exponen una falta de recursos y profesorado, incumplimientos de horario y la pérdida de proyectos formativos externos.
El ciclo, que este año cumple cinco años, es la única enseñanza pública de teatro en la provincia. «Tenemos derecho a una educación artística pública, completa y de calidad», afirma Ángela Ledesma, estudiante de segundo y representante del alumnado.
Según explica, el malestar viene de cursos anteriores, pero este año se ha agravado. Asegura que han sido tres meses sin clases de danza por falta de profesorado y que la sustitución no llegó hasta después de presentar una queja. El curso pasado, añade, estas horas se cubrieron con contenidos ajenos al currículum. «A veces sol nos ponían vídeos de YouTube. No era ni útil ni adecuado para nuestra formación», lamenta.
Los alumnos también señalan cambios de horario «decididos de forma unilateral» y anunciados «a última hora». «Nos enteramos pocos días antes de iniciar el curso, cuando muchos de nosotros ya teníamos compromisos laborales», dice Ledesma. Tampoco consideran que las instalaciones sean las adecuadas.
«No es normal tener que dar clase con el anorac», explica la representante, que denuncia que a menudo se quedan sin aulas porque estas son ocupadas por actividades extraescolares. «El instituto es lo bastante grande como para poder disponer de un espacio. Además, somos clases reducidas», expone.
También lamentan la cancelación de proyectos finales fuera del centro, como muestras o talleres en equipamientos culturales de la ciudad. Sin estas prácticas, apuntan, «nuestra educación queda incompleta». Al fin y al cabo, dicen, la situación ha generado «una fuerte desmotivación» entre los estudiantes. «Estamos cansados de ser el último mono», asevera a la alumna.
El grupo ha trasladado formalmente sus quejas a los Servicios Territoriales de Educación, aunque todavía no han recibido respuesta. También tienen previsto reunirse con sindicatos estudiantiles y el Consejo de Educación de la Generalitat.
Homologar el título
Otra de las principales reivindicaciones es la homologación del título, necesaria para acceder a becas o reconocimientos académicos oficiales. «Este año muchos queríamos presentarnos a las pruebas de acceso en el Instituto del Teatro, pero nos obligan a hacer la selectividad porque el ciclo no está reconocido», detalla Ledesma.
Por su parte, la dirección del centro defiende que el «título siempre ha sido profesionalizador» y que la nueva ley para las enseñanzas artísticas se encuentra «atascada en el Congreso». Sin este marco legal, recuerdan, no se pueden conceder ayudas.
Con respecto al profesorado, explican que las sustituciones dependen de la bolsa del Departamento de Educación y que, en especialidades muy concretas, el proceso puede alargarse. Sobre los horarios, remarcan que están regulados por la normativa del Departamento y que no se pueden modificar libremente ni recuperar ausencias fuera del marco legal.
Así y todo, señalan que estos se están revisando para «garantizar todas las horas de formación requeridas». En relación con las instalaciones, afirman que la calefacción funciona, a pesar de las dificultades en espacios grandes, y que se han ofrecido alternativas que no siempre se han aceptado.