MÚSICA
'Futur medieval': el nuevo disco de los tarraconenses Crim
El grupo inicia este viernes en Tarragona la gira de presentación de su quinto disco

Los cuatro integrantes de Crim, fotografiados en las escaleras de la catedral de Tarragona.
El grupo de punk-rock melódico tarraconense Crim sigue poniendo el dedo en la llaga y destilando veneno crítico con Futur medieval, su quinto disco de estudio. Después de cantar en la Tarragona del «patrimonio mundial de humo y de tumores», el cuarteto alerta ahora de la distopía que supone el retorno de un mundo decadente, tecnofeudal y con nuevas formas de vasallaje.
Musicalmente, Futur medieval mantiene los rasgos característicos que han convertido Crim en un referente del estilo en Cataluña y fuera. Su propuesta sencilla, directa y cargada de vueltas que enganchan, incorpora ahora también a la receta pinceladas de estilos como el metal extremo o el post punk. Este viernes y el sábado inician, en la sala Zero de Tarragona, la gira de presentación del trabajo.
Ni madurez compositiva, ni aferrarse a la fórmula del éxito hasta el infinito. Crim rechaza las etiquetas y los tópicos aplicados habitualmente en los grupos que ya han alcanzado un nombre dentro de la escena y ponen el piloto automático para intentar satisfacer a su base de seguidores. «Si nos gustan las canciones, las grabamos. A ver cómo sale y qué sale. Esta vez tuvimos la brillante idea de hacer una intro de disco nada popular», apunta entre risas Adrià Bertran, cantante y guitarrista.
Una entrada con un frenético ritmo de batería con blast beats propios del metal extremo da la bienvenida a Ésser de llum, el tema que abre el álbum. «Ideas nuevas siempre son bienvenidas y no decimos nunca a nada, sabiendo que somos los mismos de siempre y sonará en Crim», afirma el batería, Marc Anguela. «No pensamos que, ahora, con el quinto disco, tendríamos que innovar hacia aquí y hacia allí», sentencia, por su parte, el guitarrista Quim Mas.
Publicado a mediados de noviembre del año pasado por HFMN Crew, Piratas Press, Cargo Records y Bcore, Futur medieval sucede el aclamado Cançons de mort, de 2023. La banda mantiene la idea de jugar con palabras y conceptos por titular, crear el concepto de cada uno de sus trabajos. En el trasfondo, la situación de «desastre» del planeta y reminiscente de la ideología punk del no future.
«Lo que está mal es el presente y pinta que vamos hacia un futuro bastante malo», subraya Anguela. La letra de L'aula dels delfins es un claro ejemplo de esta preocupación, especialmente, con la vista puesta en la alineación digital de las generaciones más jóvenes. «Hay muchas cosas que vuelven a pasar, pero con otro nombre», apunta Bertran al respecto, asumiendo que la distopía se ha convertido en una de las líneas argumentales detrás de las letras de la banda.
Críticos con el mundo pero también con el entorno inmediato. Tarragona se ha convertido en una referencia obligada en muchas de sus letras, íntegramente en catalán desde su formación en el 2011. El tema Patrimoni mundial, del anterior disco, es un claro ejemplo, contrastando el orgullo que reivindica el legado romano con la degradación ambiental y precariedad social. «Hemos llevado el nombre fuera de nuestras fronteras, es un éxito, y no dejamos de decir la verdad», observa Bertran. «La amamos. Es nuestra ciudad y estamos orgullosos. Pero la forma de cambiar las cosas es quizás esta. Porque queremos una mejor ciudad, quizás», asegura Anguela, fiel al espíritu crítico que impregna la subcultura punk.
«Tarragona no nos ha puesto las cosas fáciles»
Lamentan, de hecho, la escasa atención y falta de apoyo para iniciativas culturales y musicales de base en su propia ciudad. «Si hemos llegado hasta aquí no es porque Tarragona nos haya puesto las cosas más fáciles, al contrario», alerta el batería. El mismo Bertran, que trabaja en la única sala de conciertos privada en activo en la ciudad, lo corrobora. «El único que destaca son chalados que estuvieron en una buena época o en el buen momento haciendo una cosa que funcionó, como fueron los Pets, o en su día Bongo Botrako. Nosotros no intentamos parecernos nada con lo que hacían Bongo Botrako y también nos está yendo bien», sostiene
La industria musical tampoco queda al margen del cedazo implacable de Crim. El cuarteto, que ha tocado en conciertos y festivales por toda Europa (llegando incluso a editar un disco con las letras cantadas en inglés) es también pesimista sobre el futuro de una escena. La red underground de hace años se ha ido desvaneciendo y las posibilidades implican salir de Cataluña y de España. Avisan de que los nuevos grupos, cada vez menos, ya no tendrán las oportunidades que ellos tuvieron. Ya no se venden discos y cada vez más cuesta organizar conciertos o giras que permitan generar bastantes recursos a la banda para seguir adelante.
«Aquí ya no hay espacios donde tú te montes un grupo y puedas ir a un local (para tocar). Antes tampoco era la hostia, pero había cuatro o cinco lugares donde podías coger el coche con los trastos, montar la batería allí dentro y tocar. Ahora está prohibido», apunta Mas. La «cultura del silencio» y la incomprensión hacia estas formas de expresión estrechan el margen. «No pasa nada por el ruido, no todos somos unos satanistas. Bien, algunos sí, pero de otros no», lanza Bertran en medio de risas generalizadas. «El descanso es importante, pero el ocio y la cultura también lo son y al final también forman parte de la red de la ciudad. Son necesarios: si no hay ocio y cultura la ciudad tiene carencias», añade Anguela.
La fiebre de las bandas tributo
Por el contrario, asisten, estupefactos, al ascenso de las bandas tributo como una de las ofertas que más interés genera entre el público de música en directo y que mina el interés hacia las propuestas originales. Es que a la gente le gusta más ir a ver el grupo falso ya, creo. Nosotros estamos pensando hacer a un grupo tributo a Crim, nosotros cuatro. A ver si vendemos más entradas», bromea Mas. «Nos diremos Els Soga», responde Bertran, provocando nuevamente una carcajada general. «Quizás de esta forma nos contratan las salas», añade Anguela.
En cualquier caso, y con el nuevo disco bajo el brazo, el grupo tarraconense sigue fiel a la carretera y, después de tocar en Barcelona y Alemania a finales de 2025, está a punto de iniciar su gira de presentación de Futur medieval con una docena de fechas por toda Cataluña y de España. Empezarán jugando en casa, en la sala Zero, los próximos viernes y sábado por la noche (este último con las entradas agotadas). Vic, Oviedo, En Coruña, Lleida, Zaragoza, Alicante, Lliçà d'Amunt, Salt, Madrid y Logroño serán las próximas paradas hasta el próximo mes de mayo.