VIVIENDA
Confirmado: La Iglesia firmará un convenio para ceder pisos para alquiler social
Los diez obispados están a la espera de la recuperación de Illa para dar el paso: «Es una responsabilidad social»

El arzobispo Joan Planellas durante el encuentro con periodistas.
La Iglesia catalana firmará un convenio con la Generalitat para ceder pisos para vivienda social. El arzobispo Joan Planellas así lo confirmó ayer en la celebración de la fiesta de Sant Francesc de Sales con periodistas, donde explicó que el acuerdo marco estaba previsto firmarlo hoy, pero se ha aplazado por la baja médica del presidente Salvador Illa, quien quiere rubricarlo personalmente.
El convenio es fruto de un trabajo iniciado el verano pasado con diálogos entre los diez obispados catalanes y la Generalitat. En el mes de octubre, durante la reunión ordinaria de obispos, se concretó la acción con contactos directos con el Departamento de Justicia, que ha gestionado las negociaciones con otros departamentos. «Se ha ido preparando un convenio marco», explicó Planellas, que ha recordado que, posteriormente, habrá que concretar cada caso particular. El arzobispo indicó que en la ciudad de Tarragona la oferta de pisos es limitada, de unos tres o cuatro. «No hay aquí un gran patrimonio», advirtió. A nivel diocesano, se ha elaborado una lista abierta de bienes susceptibles de entrar en el convenio, que incluye casas que se habrían de acondicionar y solares. «Cada bien es muy diferente», señaló Planellas, «se tiene que ver cada caso como se materializa, en qué plazos y qué se hace».
Sobre las motivaciones de este acuerdo, el arzobispo subrayó el papel de la Iglesia ante la crisis de vivienda. «Se trata de la responsabilidad social que implica la situación en que estamos», afirmó. Planellas hizo un llamamiento para que otras entidades, grandes tenedores, bancos y cajas colaboren también para paliar el problema, advirtiendo de los riesgos de no gestionar adecuadamente la inmigración: «La experiencia la tenemos con lo que pasó en Francia hace 40 años, en Marsella o París, con los guettos que se generaron por no haber encarado adecuadamente el tema de la vivienda». En este sentido, el arzobispo tarraconense cargó contra los partidos de ultraderecha y sus discursos de odio. «Cogen el Evangelio a la carta. Como quién pide un plato en un restaurante. Eso es inaceptable», remachó.