SOCIEDAD
Viñuales carga contra Roigé: «Su desconocimiento de la normativa es preocupante»
El alcalde de Tarragona ha reprochado el «tono institucionalmente poco respetuoso» de la presidenta de la Cambra, que ayer criticó al Ayuntamiento por no declarar la ciudad como municipio turístico

Imagen de archivo del alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales
El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, ha respondido con dureza a las críticas lanzadas este lunes por la presidenta de la Cambra de Comerç, Laura Roigé, contra el Ayuntamiento por no declarar la ciudad como municipio turístico, una declaración que «permitiría a los comerciantes abrir voluntariamente los domingos». En un comunicado emitido esta mañana, el consistorio lamenta el «tono desafortunado e institucionalmente poco respetuoso» de Roigé y cuestiona los intereses que defiende la institución que encabeza.
«El desconocimiento de la normativa por parte de la presidenta de la Cambra de Comerç es, como mínimo, preocupante», lanzan en el escrito, dónde recuerdan que, con la legislación actual, todos los establecimientos de hasta 400 metros cuadrados ya pueden abrir todos los domingos del año. Con respecto a la declaración de municipio turístico, el gobierno municipal subraya que cualquier petición en este sentido tiene que ir acompañada «de un estudio de viabilidad independiente» y sostiene que esta medida beneficiaría principalmente las grandes superficies comerciales, hecho que no considera prioritario.
En este sentido, el ejecutivo socialista rechaza el argumento de la Cambra basado en la llegada de 23.000 cruceristas en domingo, asegurando que sólo una parte muy reducida acaba haciendo compras en la ciudad. En este sentido, rechaza el argumento de la Cambra basado en la llegada de 23.000 cruceristas en domingo, asegurando que sólo una parte muy reducida acaba haciendo compras en los comercios de Tarragona.
El comunicado municipal defiende el modelo actual, basado en un turismo «cada vez más desestacionalizado», con cerca de dos millones de pernoctaciones anuales, y critica lo que califica de «modelo de turismo de escaparate» que, según el Ayuntamiento, no tendría una repercusión real en el comercio local ni en la emprendeduría. También remarca la falta de sensibilidad hacia el descanso de los trabajadores y la ausencia de un debate con sindicatos y representantes de la pequeña y mediana empresa.