ESPACIO PÚBLICO
Junts per Catalunya Tarragona rechaza frenar el Camino de Ronda de la Savinosa y pide coherencia institucional
El partido defiende sacar adelante un proyecto ya aprobado y licitado, con mejoras puntuales pero sin frenar las obras

Junts per Catalunya Tarragona rechaza frenar el Camino de Ronda de la Savinosa
Junts per Catalunya Tarragona ha hecho público su posicionamiento ante el debate abierto sobre el proyecto del Camino de Ronda de la Savinosa y ha dejado claro que no comparte una eventual paralización de las obras. La formación considera que se trata de una actuación ya aprobada, licitada y con el inicio inminente, impulsada por la Diputación de Tarragona —gobernada por ERC con el PSC— y avalada por el Estado, y alerta que frenarla ahora enviaría un mensaje de falta de coherencia y responsabilidad institucional.
En primer lugar, Junts per Catalunya considera que si la Diputación opta ahora por paralizar el proyecto estará evidenciando un comportamiento errático e incoherente, ya que se trata de una actuación que primero se impulsa, después se aprueba, se licita y, finalmente, se frena cuando está a punto de ejecutarse.
En segundo lugar, la formación entiende que una eventual paralización respondería más a criterios electorales que a criterios técnicos o de interés general, hecho que, a su parecer, no tendría que condicionar proyectos estratégicos para la ciudad.
Desde Junts per Catalunya no están de acuerdo con el paro del proyecto. Lo que sí que defienden es que, si existen mejoras puntuales que se puedan introducir sin parar las obras, siempre que sean fruto del acuerdo, escuchando a los vecinos de las asociaciones adyacentes y respondan a demandas razonables, estas se puedan estudiar e incorporar. Al fin y al cabo, aseguran, teniendo en cuenta la máxima seguridad y el respeto al medio ambiente posible, y siempre con consenso vecinal. Alertan, sin embargo, de que parar el proyecto podría suponer que el Camino de Ronda no se materializara en los próximos tres o cuatro años, con el perjuicio evidente que eso comportaría para la ciudad.
Junts per Catalunya recuerda también que se trata de un proyecto que, desde el primer momento, ya incorporaba la voluntad de disponer de carril bici y de un uso compartido y sostenible del espacio. Esta voluntad, señalan, se expresó públicamente desde el inicio en una rueda de prensa dónde estaban presentes tanto el entonces alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, como Xavi Puig, entonces concejal de Urbanismo. Pretender ahora desdecirse de aquellos criterios, añaden, evidencia que dentro de Esquerra Republicana no hay un criterio único sobre este proyecto.
Finalmente, desde Junts per Catalunya también ponen en valor que una parte importante del vecindario ha expresado su oposición a la paralización del proyecto, entendiéndolo como una mejora para la movilidad, el uso ciudadano y la conexión del litoral. Una opinión que, según indican, desde las asociaciones implicadas oyen que no ha sido respetada.
Por todo ello, Junts per Catalunya pide responsabilidad institucional, coherencia política, respeto por los proyectos ya aprobados y diálogo con los vecinos afectados. Consideran que las infraestructuras no pueden convertirse en instrumentos de tacticismo político ni de batalla partidista, y aseguran que seguirán defendiendo proyectos útiles, sostenibles y ejecutables, siempre desde el consenso, pero también desde la firmeza cuando hay que decir que detenerlo todo no es la solución.