ECONOMÍA
La FEHT rechaza el acuerdo del PSC y ERC por duplicar la tasa turística
El sector alerta de que la medida frena la desestacionalización y genera desigualdades entre municipios turísticos

Unos turistas esperan ser atendidos en la recepción del hotel Blaumar de Salou
La Federación Empresarial de Hostelería y Turismo de la provincia de Tarragona (FEHT), que representa el 90% de las plazas turísticas de la demarcación, ha expresado su rechazo frontal al acuerdo del PSC, ERC y Comuns por duplicar el impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos. El sector considera que la medida es profundamente desacertada, perjudica la actividad económica y va en contra del objetivo de desestacionalizar el turismo.
La FEHT critica que aplicar el mismo impuesto en temporada baja que en temporada alta penaliza las familias y visitantes que viajan fuera de los meses de verano, justamente los que ayudan a dar estabilidad en el sector. Según la entidad, eso tiene un efecto disuasivo en los periodos de menor afluencia y perjudica especialmente el turismo de proximidad, como las escapadas de fines de semana.
Además, recuerda que un 25% de la recaudación se destinará a políticas de vivienda, una decisión que considera injusta, ya que el sector turístico «no es responsable de la crisis de vivienda» y ya contribuye de manera significativa a las finanzas públicas.
La FEHT también muestra una oposición clara al recargo municipal que cada ayuntamiento podrá aplicar. Advierte que eso puede generar confusión, desigualdades competitivas y una imagen negativa de la destinación, ya que municipios vecinos podrían tener tasas diferentes a pesar de formar parte del mismo destino turístico.
Con respecto al Fondo para el Fomento del Turismo, que recibirá el 75% de la recaudación, el sector reclama más transparencia y participación empresarial y que los recursos se destinen realmente a promocionar el turismo y mejorar infraestructuras clave, como la movilidad y los servicios públicos.
La presidenta de la FEHT, Berta Cabré, alerta de que «duplicar la tasa turística es un mensaje claramente disuasivo para los visitantes» y que «no se puede hablar de desestacionalización mientras se aplica la misma presión fiscal a la temporada baja y al alta». También subraya que «el modelo turístico de Tarragona no es lo mismo que el de Barcelona» y reclama políticas adaptadas en cada territorio.