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Convocatoria urgente en Tarragona para obtener la cartilla de taxista
La prueba, aplazada de diciembre, llega para dar respuesta a la falta de chóferes

Imagen de archivo de varios taxis estacionados en la calle Pere Martell de Tarragona.
Una cuarentena de personas tendrán la oportunidad de obtener la cartilla municipal de taxista en Tarragona el próximo jueves. Se trata de la convocatoria que el Ayuntamiento tramitó de urgencia el pasado mes de octubre para dar respuesta a la falta de conductores habilitados en la ciudad.
Inicialmente, la prueba estaba prevista para el 23 de diciembre del 2025, pero finalmente el consistorio decidió aplazarla hasta el 15 de enero de este año. El examen tendrá lugar en el edificio municipal de la Tabacalera y contará con 44 personas inscritas.
Esta convocatoria extraordinaria llega después de las reclamaciones del sector del taxi, que hace tiempo que alerta de las dificultades para garantizar el servicio, especialmente en determinadas franjas horarias de más afluencia y en zonas con menos disponibilidad. Sin embargo, los profesionales aseguran que el problema de fondo se mantiene, ya que parte del sector considera que las pruebas para la obtención de la cartilla son demasiado exigentes.
«Ya se presenta poca gente, y encima la mayoría de los candidatos suspenden», señala Agustí Calvache, secretario de la Asociación Gremial de Taxistas de Tarragona. «Necesitamos chóferes. No podemos trabajar las 24 horas, y más conductores nos permitirían organizarnos por turnos o tener cobertura durante las bajas. También nos encontramos con muchos taxistas que no pueden jubilarse porque no tienen relevo», explica.
Algunos defienden la eliminación del examen, mientras que otros consideran que es una opción arriesgada. «Hay varias opiniones dentro del sector, pero creo que la mayoría coincide en que tiene que haber algún filtro», dice Calvache. «Si se subiera el precio, que es de unos 6 euros, quizás los aspirantes se tomarían el examen más seriamente, por ejemplo», opina.
Además, destaca que «quizás habría que tener más en cuenta otros aspectos, como los antecedentes penales». También hay profesionales que consideran necesaria una formación complementaria. «Es un tema complicado», afirma el secretario.
A estas demandas se suma la petición de más control policial para evitar que vehículos particulares ocupen las paradas de taxi, así como «el intrusismo laboral» por parte de vehículos de otros municipios que harían recogidas ilícitas en la ciudad, entre otras cuestiones.
A pesar de las reuniones que se mantienen con el consistorio, apunta, el sector vive la situación con incertidumbre. «Parece que nadie tiene muy claro qué hay que hacer», dice. Actualmente, explica, también se está estudiando crear una nueva normativa municipal, ya que la vigente «ha quedado obsoleta». Con respecto a las tarifas, fuentes municipales explican que este año seguirán siendo las mismas.