SALUD
La URV revela que la presencia de TDAH es más alta en los niños con más metales pesados en el cuerpo
El TDAH es dieciséis veces superior en criaturas con cobre en el organismo

La URV revela que la presencia de TDAH es más alta en los niños con más metales pesados
Un estudio del grupo de investigación Nutrición y Salud Mental de la Universidad Rovira y Virgili (URV) revela que la presencia de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es más alta en los niños con más metales pesados en el organismo, a causa de la exposición ambiental.
Los investigadores han estudiado de qué manera la exposición a metales afecta al rendimiento neuropsicológico y la han relacionado con la presencia de TDAH durante la infancia. Los resultados evidencian que la prevalencia de TDAH en los niños de la muestra fue hasta dieciséis veces superior en el caso de tener unos niveles altos de cobre, y hasta cinco veces en el de plomo.
En el caso del cobre, además de asociarlo directamente con el TDAH, el equipo investigador ha podido vincularlo al agravamiento de síntomas como la desatención y la impulsividad. Junto con el plomo —reconocido como tóxico incluso en niveles muy bajos— se ha relacionado con una menor velocidad de procesamiento cognitivo, un efecto más pronunciado en niños con TDAH que en aquellos sin diagnóstico.
Los resultados también vinculan la exposición al mercurio con un aumento de la desatención, de la frecuencia de respuestas omitidas y de la inconsistencia en los tiempos de reacción durante las pruebas cognitivas. Es especialmente notable que los niños ya diagnosticados con TDAH resultaron más vulnerables, mostrando efectos negativos más intensos incluso con los mismos niveles de exposición, cosa que sugiere una mayor sensibilidad en las toxinas ambientales.
En menor medida, el equipo también relacionó los índices de cadmio y antimonio con la presencia de este trastorno del neurodesarrollo.
«Aunque el estudio no demuestra que los metales pesados causen directamente TDAH, sus resultados refuerzan la evidencia de que reducir la exposición a estos elementos favorecería un desarrollo cerebral saludable», defiende Sharanpreet Kaur, investigadora del Departamento de Psicología de la URV. Según los resultados, también mejoraría la experiencia de aprendizaje y el comportamiento de los niños, especialmente en los casos más vulnerables.
El objetivo de la investigación era determinar si existe una relación entre la presencia de metales pesados en el organismo, sospechosos de agravar los síntomas del TDAH, y los diagnósticos de este trastorno en niños en edad escolar —entre 6 y 16 años.
Para hacerlo trabajaron con datos de 205 niños: 139 diagnosticados con TDAH por los mismos investigadores y 66 sin ningún trastorno del neurodesarrollo asociado —es decir, un grupo de control. El proceso de diagnosis, basado en los criterios internacionales DSM5, se hizo de manera individualizada y con el acompañamiento de familias y tutores legales.
Más allá del diagnóstico, también se registró los cocientes intelectuales y los índices de comprensión verbal, razonamiento lógico, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento visomotor, entre otros. La presencia de metales pesados en el organismo se analizó a través de muestras de orina en un laboratorio especializado de la Universidad de Granada, que se centró en los niveles de cobre, cadmio, plomo, arsénico, mercurio y antimonio.