Movilidad
La EMT registra un nuevo año de récord con 11,5 millones de usuarios: «Cada vez confían más»
La ciudadanía reclama más mejoras al servicio mientras los trabajadores creen que se tiene que reforzar en plantilla

Varias personas esperando el 54 en la avenida Roma.
Los autobuses de la Empresa Municipal de Transporte de Tarragona (EMT) van por el camino de registrar un nuevo año de récord. Hasta este noviembre, el servicio ya ha registrado más de 11,5 millones de usuarios y va camino de superar la cifra total del año pasado: 11,7 millones. «Tarragona se dirige hacia un año de récord en uso del transporte público municipal. Este incremento constata que la ciudadanía confía cada vez más en el EMT y en el servicio que ofrecemos día tras día», explica Sonia Orts, consellera de Movilidad y presidenta del EMT.
La línea más utilizada es un año más la 54, que conecta Bonavista, el centro y Sant Pere i Sant Pau, con casi 13 millones de personas en todo el año. Los otros trayectos con más usuarios son la línea 6, que llega a Campclar, y la 8, que acaba en el Arrebatamiento. Entre las otras líneas con menos usuarios la 22, que llega al Serrallo, es una de las que más ha crecido este año. Precisamente, sus usuarios exponen que cada vez lo cogen más. «Desde que pasó la pandemia, volví a cogerlo, sobre todo para ir al médico,» explica Maria, usuaria y vecina de Bastos. Les cifras así lo reflejan. En el 2019 se registró el máximo histórico de usuarios con 10,3 millones, mientras los dos siguientes años hubo una gran bajada. Ahora, la ciudadanía vuelve a apostar por el bus, que cada vez gana a más adeptos. «Los días que hay mercadillo en la Corsini siempre lo cojo. El servicio va bien, pero se podrían cambiar los autobuses más viejos y poner más frecuencias. A veces va muy lleno», dice Lucio, que coge la línea 34 a Colón. En este sentido, la consellera Sonia Orts expone que «este año ya hemos incorporado 10 nuevos autobuses, 6 de híbridos y 4 eléctricos. Esta renovación no sólo hace posible un transporte más sostenible, sino también más cómodo, fiable y accesible para todo el mundo».
La ZBE afecta
De cara al futuro, el transporte público tarraconense prevé todavía seguir creciendo en usuarios. «Si no puedo entrar con mi coche en el centro con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), seguramente acabe viniendo en autobús», explica Antonio, vecino de Sant Pere i Sant Pau. «Hacemos un esfuerzo continuo para avanzar hacia un modelo de movilidad más accesible y adaptarnos a las necesidades de movilidad de los tarraconenses», argumenta a la presidenta de la empresa pública.
Por su parte, los trabajadores del EMT ven estos datos como una muestra del «buen funcionamiento y atractivo del servicio». Ahora bien, señalan que la plantilla de chóferes afronta «retos críticos». Según el comité de empresa, se expone que hay 32 bajas activas, «muchas» por estrés y sobrecarga laboral. En este sentido, reclaman que los horarios y la distribución de la carga no se adaptan a la nueva realidad urbana y que genera un «impacto directo» en la seguridad de los trabajadores.