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Hostelería

Las terrazas de la plaça de la Font de Tarragona no tendrán que rehacer los tamaños hasta 2026

«En septiembre arrancaremos el proyecto para redefinir su imagen», explica Montse Adan

El caballo de batalla de los dueños de bares y restaurantes es el control de la normativa y las sanciones por parte de la Guardia Urbana.

El caballo de batalla de los dueños de bares y restaurantes es el control de la normativa y las sanciones por parte de la Guardia Urbana.Tjerk van der Meulen

Oriol Castro
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Les terrazas de la plaça de la Font de Tarragona han recibido una «autorización provisional» de seis meses para adaptarse a la nueva ordenanza. «En septiembre arrancaremos el proyecto para redefinir la imagen de la plaza y creemos que tenemos que dar esta autorización. Es una zona con características particulares, con muchas estructuras fijas, que merece un trato diferente,» explica Montse Adan, consejera de Comercio. Será la única zona de la ciudad con esta autorización.

Esta situación se trató en la primera reunión de seguimiento de la nueva ordenanza, celebrada la semana pasada, en la cual participaron los grupos municipales, pero también representantes de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Tarragona y del sector de la restauración. «Es una autorización provisional a la espera de los requisitos definitivos, como por ejemplo con cuestiones como la distancia entre cada una. Tenemos tres propuestas por el proyecto encima de la mesa y en septiembre escogeremos la que más nos encaje», remarca la consejera.

Unos cambios que desde el sector se reciben con normalidad. «Nos adaptaremos, no hay problema. El Ayuntamiento considera que la ciudad se tiene que ver de una forma determinada y lo entendemos, a expresa Javier Escribano, presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de la ciudad de Tarragona. El caballo de batalla de los dueños de bares y restaurantes es el control de la normativa y las sanciones por parte de la Guardia Urbana. «El Ayuntamiento tiene que controlarlo con el nuevo régimen sancionador porque lleva años sin hacerlo», dice Escribano. En este sentido, el sector comprende las preocupaciones de algunos vecinos. «Si no se cumple la norma y la policía no actúa hay problemas de convivencia. Es normal que los residentes se quejen y tienen toda la razón», remacha el presidente.

Entienden a los vecinos

«Se nos ha querido dividir o poner en dos extremos, pero nosotros no estamos enfrentados con los vecinos», añade. El nuevo régimen sancionador contempla multas por infracciones leves que serán de entre 100 euros y 750 euros. En el caso de las graves, las multas oscilarán entre los 751 euros y los 1.500 euros y para las leves la normativa prevé sanciones que van de los 1.501 euros a los 3.000 euros. «La ordenanza ya está en vigor y se vigilará que se cumpla», asevera Montse Adan.

Acabar con la impunidad

La normativa quiere acabar con la sensación de impunidad entre el sector, que todavía se muestra receloso de su eficacia. «Si no se vigila, los que incumplían la anterior norma incumplirán la nueva. Siempre son los mismos. Nos lo tenemos que tomar seriamente», dice Escribano. Desde el AEHT, consideran que han pagado justos para|por pecadores con la definición de los horarios de la normativa. «Los nuevos horarios también afectan a los establecimientos que no tienen terraza. Muchos restaurantes empiezan a notar que la clientela prefiere ir a Reus o Salou a cenar, porque pueden quedarse a tomar una copa», expone Escribano.

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