Territorio
Viñuales y Segura encuentran mediador ferroviario
El presidente del Port se encontró con los alcaldes en su primera reunión pública sobre trenes después del choque por la Intermodal

Pere Segura y Rubén Viñuales escuchan atentamente a Santi Castellà durante la reunión.
El Port de Tarragona se ha erigido en mediador entre los ayuntamientos de Tarragona y Vila-seca para encontrar soluciones ferroviarias. El presidente, Santi Castellà, se reunió ayer con el alcalde tarraconense, Rubén Viñuales, y el vilasecano, Pere Segura, con el objetivo «de avanzar en el estudio de las soluciones técnicas sobre las grandes infraestructuras del territorio». Se trata de la primera reunión sobre trenes entre Viñuales y Segura después del choque de declaraciones por la ubicación de la futura estación Intermodal. «La voluntad era acercar posiciones», manifestaron fuentes portuarias a Diari Més.
La salida de las mercancías del Port y su trazado por el territorio, la potenciación de la Boella y el circuito ferroviario de los trenes de pasajeros en las comarcas tarraconenses fueron algunos de los temas que se trataron en este encuentro, según ha podido confirmar este medio.
Hay que recordar que para el Port es primordial la conexión con la línea interior y, recientemente, el Ministerio de Transportes licitó el estudio informativo para eliminar el paso de trenes de mercancías por los barrios marítimos de Tarragona. La salida de los convoyes, pues, tendrá que ser por el sur, un hecho que el alcalde de Vila-seca ya aseguró que era «inaceptable».
Ni el Ayuntamiento de Tarragona ni el de Vila-seca quisieron hacer declaraciones sobre la reunión, que los dos aseguran que estaba programada y era un encuentro «técnico». Después de la salida de Segura y su equipo de los grupos de trabajo del Grupo Impulsor del Área Metropolitana, decisión tomada a raíz de las declaraciones de Viñuales sobre la ubicación de la Intermodal, la política del consistorio vilasecano ha sido de no poner más leña al fuego. Una decisión que también ha adoptado, ahora, el ayuntamiento tarraconense. Silencio, respeto y acercar posiciones para no hacer más daño.
Está en este contexto cuando el presidente del Port, Santi Castellà, se ha erigido en mediador. No el único, porque las batallas de campanario del Camp de Tarragona también han llegado a Barcelona y Madrid, pero sí uno de los más importantes. La relevancia del Port de Tarragona en el territorio es bastante evidente, y los dos municipios comparten con él intereses urbanísticos, económicos y sociales.
Tarragona y Vila-seca tienen que llegar a acuerdos para que el Port pueda potenciarse en el exterior. «El Port de Tarragona actúa con vocación de servicio público como espacio de encuentro y de consenso para hacer frente común ante los grandes retos de futuro del ámbito metropolitano de Tarragona», dijo la Autoridad Portuaria en ‘X’ con una fotografía de la reunión. Dicho de otra manera: es conditio sine qua non para el buen futuro del área metropolitana de Tarragona que el Port pueda desarrollarse. Y en eso, los trenes juegan un papel primordial.
El futuro ferroviario del territorio se decide en encuentros como este, que a menudo salen del foco mediático. Los alcaldes Viñuales y Segura escucharon atentamente a Castellà, como dos hermanos que se sientan delante de su padre cuando se han peleado con la intención de hacer las paces.
La reunión, que tuvo lugar en dependencias portuarias, finalizó con decenas de planos sobre la mesa. El tiempo dirá si alguna de las soluciones propuestas por los técnicos fue bien acogida por los dos alcaldes, que velan por los intereses de sus ciudadanos, pero que tendrán que concordar también con los intereses del Port.