Patrimonio
El Mèdol, un monumento ‘cerrado’ para la celebración de los 25 años como Patrimonio Mundial
Sólo se puede ver la pedrera desde el exterior y el Centro de Interpretación, ubicado en el área de servicio de la autopista, está cerrado desde la desaparición de los peajes

Imagen del año 2021 de la aguja del Mèdol, que sólo se puede visitar desde las pasarelas exteriores.
La pedrera del Mèdol, que sirvió a los romanos para abastecerse de material de construcción durante su estancia en Tàrraco, es el único monumento que permanecerá cerrado durante la celebración de los 25 años como Patrimonio Mundial. Ya hace años que el acceso a la pedrera, es decir, al Clot del Mèdol, está cerrado. El monumento se puede visitar desde el exterior, a través de una ruta perimetral con miradores abierta al público.
Además, el Centro de Interpretación, ubicado en el área de servicio de la autopista, también está sin actividad. Solo lo abre el área de servicio por petición de grupos numerosos que llegan al espacio con intención de visitar en el monumento, y es el gerente del establecimiento el que facilita la entrada y reproduce los audiovisuales que explican la historia de la pedrera. La titularidad es de la Generalitat de Catalunya, quien la asumió después de la desaparición de los peajes. Antes, era de Abertis.
El caso de la pedrera ha llegado al Parlament de Catalunya y al Congreso de los Diputados. El grupo parlamentario de Junts registró una propuesta de resolución el pasado 2 de abril para que sea sustanciada ante la Comisión de Cultura. En el documento, firmado por la portavoz del grupo, Mònica Sales, y el diputado tarraconense y portavoz en la Comisión de Cultura, Jordi Bertran, se exponía la situación del monumento.
Meses antes, en agosto de 2024, el diputado de Sumar, Fèlix Alonso, había preguntado al gobierno central por la situación y titularidad de la pedrera. Según la respuesta del gobierno, «mientras duró la concesión de la autopista AP-7, había un convenio mediante el cual la empresa concesionaria, Abertis, se hizo cargo del mantenimiento de la pedrera y de sus accesos».
En este sentido, sobre el mantenimiento y la apertura al público, el Estado manifiesta que «se desconoce la frecuencia de las tareas de mantenimiento, así como las intenciones del Departamento de Cultura -titular actual de la pedrera- con respecto a la futura apertura al público del recinto, ya que desde la finalización de la concesión no existe ningún tipo de responsabilidad por parte de la Administración General del Estado».
Este medio ha preguntado sobre esta cuestión al Ayuntamiento, que ha preferido no hacer declaraciones al respecto. Por otra parte, también se ha puesto en contacto con la Generalitat, que al cierre de la edición de este diario no había dado respuesta.
Un Centro de Interpretación gestionado por un área de servicio
En el año 2013, Abertis mejoró las instalaciones de la pedrera e inauguró el Centro de Interpretación, ubicado en la misma área de servicio. Cuando la autopista se liberó y desaparecieron los peajes, Abertis cedió la explotación de la pedrera y del centro de interpretación al Estado para, después, llegar a manos de la Generalitat.
Actualmente, y según explicaciones del personal del área de servicio, es el gerente quien se encarga de abrir el Centro de Interpretación a los visitantes que llegan en grupos numerosos para visitar el monumento. Asimismo, desde la Generalitat se estaría trabajando en un presupuesto para reabrir el Centro de Interpretación.
Recientemente, un técnico del ente habría visitado el espacio para evaluar el coste personal y técnico para que devuelva la actividad. En el año 2017 más de 30.000 personas pasaron por la pedrera y el centro, según datos facilitados por Abertis y recogidas en un artículo de Diari Més.
«Los accesos a la ruta perimetral desmerecen el monumento»
«El acceso desde el aparcamiento de camiones es rocambolesco. Los accesos al monumento lo desmerecen», manifiesta. En este sentido, explica que «a menudo hay camiones que esconden la entrada al monumento» porque «aparcan en frente y no está indicada con líneas amarillas». Por otra parte, reivindica que se abra la parte interior de la pedrera: «Es una asignatura pendiente de la ciudad poder acceder». A pesar de todo, defiende que la ruta perimetral «mantiene unas condiciones dignas».