Espeleología
El mar subterráneo de Tarragona: descubren una nueva sala en la Cueva Urbana
La sala se encuentra en una zona hasta ahora inexplorada de la cueva y ha sido descubierta tras años de investigaciones

Imagen de la Cova Urbana de Tarragona.
La Sociedad de Investigaciones Espeleológicas de Tarragona (SIET) ha anunciado un hallazgo notable en la Cueva Urbana: el descubrimiento de una nueva sala subterránea, bautizada como Sala Porpra. Este espacio se encuentra en una zona hasta ahora inexplorada de la cueva, paralelo al recorrido principal, y fue descubierto tras años de investigaciones y desobstrucción de pasajes.
El hallazgo ha abierto nuevas posibilidades para explorar las aguas subterráneas que caracterizan este fascinante ecosistema marino oculto bajo la ciudad. El descubrimiento tuvo lugar durante una exploración subacuática en la Sala Benso, cuando Xavi Puértolas, uno de los espeleólogos, localizó un paso estrecho sumergido que conectaba con una nueva galería. Posteriormente, se confirmó la conexión entre dos puntos distantes, lo que permitió al equipo abrir un acceso practicable a la Sala Porpra.
El mar subterráneo de Tarragona: un fenómeno natural único
La Cueva Urbana de Tarragona es conocida por albergar un sistema subterráneo con una geología y características hidrológicas singulares, que han atraído a científicos y espeleólogos desde su descubrimiento. Desde 1996, cuando se encontraron por accidente las primeras galerías durante unas obras en el centro de Tarragona, la cueva ha sido objeto de exploraciones continuas.
En su interior, el sistema subterráneo incluye varios lagos y salas inundadas, lo que ha facilitado la creación de un ecosistema subterráneo fascinante que sigue evolucionando. Las investigaciones en la cueva han permitido descubrir una serie de espacios y galerías como la Sala CEO, la Sala Benso y la Sala Rivemar, que continúan ampliando el conocimiento sobre la historia geológica de la zona.
Una historia de exploración y descubrimientos
Desde su descubrimiento, la Cueva Urbana ha sido objeto de continuas exploraciones. En sus primeros años, los espeleólogos encontraron varias salas, como la Sala CEO y la Sala Benso, así como un impresionante lago subterráneo. Con el tiempo, las expediciones revelaron más galerías y salas, como la Sala Rivemar y la Sala Josep Maria Forné, que mostraron la complejidad y la belleza del sistema subterráneo.
A lo largo de los años, los equipos de investigación han continuado expandiendo su conocimiento de la cueva, y el mar subterráneo sigue siendo uno de los mayores atractivos para la comunidad científica. Sin embargo, el acceso a las nuevas áreas de la cueva ha sido limitado debido a la creciente subida del nivel del agua, lo que ha inundado muchas zonas que antes eran accesibles sin la necesidad de buceo.
A pesar de los retos, la SIET continúa sus investigaciones, con nuevos avances y descubrimientos que mantienen vivo el interés por este sistema subterráneo único en Tarragona. Por ello, se marca varios objetivos para el futuro próximo, como continuar la investigación de la Sala Porpra, así como mejorar la descripción topográfica de la Cueva Urbana.