Diari Més

Territorio

El nuevo barrio tecnológico y Mas d'en Sorder, puntos de discordia entre el gobierno y la oposición por el POUM

Existe cierto consenso en algunos puntos, pero habrá que negociar otros para llegar a la aprobación inicial

Imagen de archivo de la masía modernista de Mas d'en Sorder, el cual está previsto, en el nuevo POUM, que se convierta en un hotel de lujo.Gerard Martí

Publicado por

Creado:

Actualizado:

El gobierno municipal del Ayuntamiento de Tarragona ha puesto todas las cartas sobre la mesa. El ejecutivo socialista ya ha presentado su primera propuesta de POUM a la oposición y, ahora, se abre un periodo de negociación que se alargará durante los próximos meses.

El objetivo, según señaló el consejero de TerritorioNacho García, es alcanzar la aprobación inicial a principios del 2025. El edil confía en llegar a acuerdos y conseguir el apoyo más amplio posible. En este sentido, apuntaba que existe un consenso general, pero que hay puntos que generan discordia. Hay dos, en concreto, que traerán cola: Mas d'en Sorder y el nuevo barrio tecnológico.

Los socialistas han apostado por recuperar el plan parcial de Mas d'en Sorder (PP-43), que prevé la construcción de una urbanización de alto standing junto al Golf Costa Daurada y la implementación de un hotel en la masía. Tanto ERC como ECP se oponen a la construcción de viviendas en esta zona de la Anella Verda. Ambos grupos coinciden en que se trata de un «pelotazo» y apuestan porque se preserve como suelo no urbanizable.

Xavi Puig, portavoz adjunto de ERC, valoraba positivamente que «el gobierno nos haya comprado el modelo de ciudad que presentamos en un anteproyecto». Eso sí, el consejero cree que recuperar el plan parcial de Mas d'en Sorder «contraviene el objetivo de tener una ciudad cohesionada». «Políticamente, no vemos bien dar este espacio a una empresa privada y elitista», añade. Además, advierte que, en el futuro, puede ser motivo suficiente para que un juez tumbe el POUM, ya que «supone un cambio sustancial con respecto al avance en el que se basa este nuevo plan».

Los republicanos, en cambio, aceptan el crecimiento redimensionado que se propone en Vall del Llorito, pero denuncian que «es excesivo que se construyan 1.000 viviendas en la Budallera, cuando se trata de un barrio de transición». Por otra parte, pide que el POUM prevea una zona residencial con zonas verdes en el PP-9, detrás de la Albada y la Floresta.

El portavoz de ECP, Jordi Collado, también defiende que «no tiene sentido a nivel urbanístico» crear viviendas en Mas d'en Sorder, ya que «dificultaría la gestión de la ciudad» porque se encuentra muy alejado del centro. Por ejemplo, «el servicio de la basura tendría que recorrer demasiada distancia».

Los comunes están satisfechos por la inclusión de peticiones suyas, como «proteger la Budallera o cubrir la A-7», pero también preocupados por el nuevo barrio tecnológico que se proyecta en el polígono Francolí. «Es una zona inundable y vemos muchos riesgos», dice el edil. Además, cree que la estación de Horta Gran «no es factible ni creíble». «Es un buen punto de partida, pero hay mucho margen de mejora», indica Collado, quien ha pedido más documentación para conocer la viabilidad económica de todo el proyecto.

Riesgo por inundaciones

El PP comparte la denuncia de los comunes con respecto al riesgo de inundación en «las zonas de crecimiento junto al río». Además, el consejero Álvaro Batlle considera que el gobierno plantea un «proyecto poco realista por la escasa demanda para vivir en Ponent». En este sentido, dicen que «el plan más inmediato y fiable es crecer por Llevant». De hecho, consideran que se tendría que urbanizar la Budallera.

Por su parte, Jordi Sendra, hace una valoración positiva de la propuesta de los socialistas: «Las líneas estratégicas coinciden con lo que defendemos, conectar Ponent y centro y con crecimiento por Llevant». «Todavía tenemos que negociar para hacer aportaciones», apuntaba. Desde Vox, también están «alineados» con este «proyecto ambicioso propio de una gran capital». Todavía queda, sin embargo, una larga carrera de fondo para que los grupos de la oposición acaben de definir su sentido de voto.

Te puede interesar:

tracking