Diari Més

CARNAVAL

¡La Encarna-val ya está aquí!

Los feligreses se reunieron ayer en la Mercadal para asistir al retorno de la Reina Carnestoltes

El acto de invocación y proclamación en la Mercadal abrió este jueves por la noche oficialmente los días de fiesta con música, confeti y tono crítico carnavalesco.

El acto de invocación y proclamación en la Mercadal abrió este jueves por la noche oficialmente los días de fiesta con música, confeti y tono crítico carnavalesco.GERARD MARTÍ

Miquel Llaberia

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¡Para proteger al mundo de la devastación! ¡Para unir todos los pueblos en una sola nación! Estas eran las proclamas con las que se presentaban los cortesanos de la Reina Carnestoltes delante de los feligreses al llegar a la plaza del Mercadal, al estilo de Jessie y James, los antagonistas más carismáticos y de pan y moja con aceite de la historia. Ahora bien, se tiene que decir que James era «el sustituto de última hora» y, encima, «soy cubano y no hablo muy bien el catalán». Fíjate, como Gaudí, que hablaba en castellano. ¡Este par de extrafolarios emisarios del infierno eran los encargados de invocar la ¡Encarna-val, la reina Carnestoltes! O resucitar, ya que hacía 20 años desde que acabó en la pira por sus malvadas prácticas.

«¡Botellas de alcohol pal botellón! ¡Cantimploras con masclet para la Rúa! ¡Confeti para la guerra! ¡Plumas para el traje real! ¡Condones!», eran algunos de los ingredientes necesarios, junto con sus cenizas, para invocar a la Reina Encarna. Entonces, después de bailes, confeti y emerger desde el caldero maldito volando gracias a las fuertes rachas de viento del día de ayer, ¡Reus ya tenía nueva reina! Ahora bien, tan divina y emplomada, con el ritmo de la estrellada en Eurovisión Melody, hizo encoger la nariz a Jessie: «Estás diferente, antes parecías la reina del sado y como lo diría sin ofenderte... ahora pareces más tarraconense». Un insulto gravísimo que casi acaba con sangre, pero la paz, relativa, acabó reinando para proceder a la parte complicada: poner al día a la reina después de 20 años criando malvas y enseñarle que «Reus ya no es lo que era».

La primera fue advertirla que si tenía que utilizar su coche de entonces lo tenía bien complicado con las nuevas restricciones. «¡Ahora ellos deciden quién entra y sale de los barrios con la zona de bajas emisiones!», se quejó Jessie. «¡Sí, Su Majestad! ¡Ahora si quieres entrar a Reus con un coche viejo tienes que llevar más papeles encima que firmar una hipoteca!», exclamó James. «¿Y cómo controlan todo eso?», exigió saber la reina, que se quedó flipando cuando se enteró de que era con cámaras y lectores de matrículas. «¡Pues fliparás cuando te enseñe a utilizar la IA!», le dijo Jessie, vocabulario técnico que Su Majestad, por lo que se ve, no controlaba. «¡La IA, que es la que ha hecho el cartel de este año, que es feísimo!», añadió. Pero finalmente llegó el momento que todo el mundo esperaba, era el turno de hablar del serial de la Sang que, por lo visto, este año el espíritu del Carnaval continuará vivo por Semana Santa. «¡Esto parece un Supervivientes, pero con más túnica y menos playa!», se mofó James. «¡Incluso cambiaron la cerradura de la puerta para que no entre ni Dios!», rio Jessie.

En fin, que Reus ya tiene reina y, por lo tanto, el desorden y el desenfreno se impone. Tanto es así que hoy se celebra Viernes Gras en el Mercado Central con un desayuno. Dicen que no lo hicieron ayer por el viento, pero quizás daba pereza trabajar un jueves.

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