Misericordia
Los chubascos se suman a la fiesta de la sardana del Aplec Baix Camp
El acto tuvo que acabar antes de tiempo, hacia las cinco de la tarde, por la lluvia

El encuentro pudo salir adelante a pesar de las gotas que iban empapando el terreno de vez en cuando.
El Aplec Baix Camp empieza, año tras año, con puntualidad suiza. Ayer, sin embargo, la llegada de un invitado de última hora amenazaba con incumplir el precepto: la lluvia decidió presentarse en la fiesta, con las gotas marcando, a su manera, los pasos de las sardanas; seguramente, demasiado rápido. Su presencia desanimaba a algunos de los asistentes, que abandonaban el parque del Santuario antes de que las coblas Jovenívola de Sabadell y Reus Jove entonaran las primeras notas.
Aun así, los músicos no desistieron. Tampoco los participantes, llegados de toda Cataluña y ya con el estómago lleno. «Esperamos que el tiempo nos respete un poco y que el Aplec pueda salir adelante, aunque sea con las paradas que convenga», se anunciaba pasadas las 10.30 horas. Y así fue. Tres minutos más tarde, La sardana d’en Tocasons, de Francesc Cassú, marcaba el pistoletazo de salida oficial de un encuentro que, eso sí, tuvo que acabar antes de tiempo, hacia las cinco de la tarde, debido a las constantes lluvias.