Educación
Cerca de uno de cada cinco alumnos de 2.º y 4.º de ESO ha sufrido ‘bullying’: «No es cosa solo de niños»
Son resultados del proyecto Reus Cohort, que analiza los comportamientos en salud de los jóvenes

Fotografía de archivo de adolescentes, en clase. El Reus Cohort ha detectado que más chicos que chicas reportan no tener una red de amistades.
El acoso escolar es un problema global. En torno a un 20% de alumnos de segundo y cuarto de ESO ha sufrido bullying el último año. Es uno de los datos extraídos del proyecto Reus Cohort, que ha elaborado encuestas dirigidas a los jóvenes de entre 12 y 19 años sobre comportamientos en materia de salud y que ha permitido recopilar 1.530 respuestas. «Los resultados nos indican que hay que reforzar la prevención y el acompañamiento de los adolescentes en todos los niveles», expresa el edil de Salud, Enrique Martín.
El profesor titular de Pedagogía, responsable de la enseñanza de Educación Social de la URV y experto en prevención del acoso escolar, Oriol Ríos, apunta que los registros están «más o menos en la media de muchos estudios internacionales» y alerta que «históricamente la investigación dice que, normalmente, las víctimas de acoso no denuncian o no explican lo que han sufrido; podemos estar hablando de que los datos sean más altos». «Lo que queda claro es que el acoso escolar es una problemática de salud pública», señala.
El cuestionario consideraba acoso los casos que los compañeros se rieran de alguien o lo insultaran; lo golpearan, atacaran o amenazaran; o lo marginaran y rechazaran. El porcentaje va disminuyendo a medida que aumenta la edad, pero, en líneas generales, afecta más a los chicos.
El estudio señala que la fracción es similar entre perfiles socioeconómicos, si bien es ligeramente superior en los chicos de nivel desfavorecido (19,5%) y las chicas de nivel medio (19,4%). «La diferencia entre chicos y chicas es persistente en todos los cursos y eso nos tiene que hacer reflexionar y actuar para trabajar valores como la empatía, el respeto y la convivencia desde las primeras etapas educativas», apunta el concejal Martín.
En la otra cara de la moneda, las personas de cuarto de ESO son las que más bullying reportan haber hecho (un 14,8% de los chicos y un 9,4% de las chicas), unas cifras que disminuyen ligeramente con el curso. En todos los cursos encuestados —segundo y cuarto de ESO, segundo de Bachillerato y segundo de ciclos formativos de grado medio—, han causado más acoso los chicos.
Ríos declara que sufrir bullying «no es cosa de niños y niñas solo», sino que comporta riesgos de fracaso o abandono escolar, depresión e, incluso, suicidio. El abordaje tiene que ser como un problema de salud pública: se tiene que trabajar desde la escuela, pero toda la sociedad se tiene que implicar», remarca, añadiendo la pregunta de «qué modelo social queremos», si «una sociedad libre de violencia o una donde la normalizamos». «Hay investigación que demuestra que lo que hayas sufrido en la infancia puede tener consecuencias en la vida adulta», comenta.
Por todo ello, Ríos recomienda «dejar de trivializar y normalizar la violencia en la escuela». También menciona que es muy importante «la intervención de las personas espectadoras», pero, para que se impliquen, es necesario que impere «una cultura de violencia cero, y eso es responsabilidad de los adultos».
«Los compañeros intervendrán si los adultos, familia y profesorado, les han preparado; que sientan que si denuncian y lo explican recibirán apoyo», reflexiona. Martín indica que «estamos comprometidos en hacer frente a esta realidad y seguiremos trabajando coordinadamente con otros departamentos e instituciones para ofrecer herramientas, apoyo y acompañamiento en la infancia y la adolescencia».
Red de amistades
En el estudio también queda reflejado que más chicos reportan no tener una red de amistades con quien compartir los buenos y malos momentos. El porcentaje va disminuyendo con la edad, siendo cuarto de ESO el curso en el que más chicos afirman no tener bastantes amigos (10,7%).