Sant Jordi
La rosa de Reus, roja
La plaza Mercadal se volvió a llenar con las paradas de las librerías de la ciudad

Fotografías de la Diada de Sant Jordi 2025 en la plaza Mercadal de Reus.
Sabes que es Sant Jordi cuando, mires a dondequiera que mires, ves gente con una rosa en la mano. El movimiento intenso habitual por las calles del centro de Reus se intensificó una vez más durante esta jornada en que todo el mundo tenía encomendado la misión de conseguir una rosa para regalar a su chica, madre o hermana. Aunque, los chicos, padres o hermanos tampoco la rechazaremos. A la vez, se repitió la tónica de los últimos años en qué algunas personas parece que las coleccionen, sumando hasta cinco o seis rosas, mayoritariamente rojas como dice la tradición. Por suerte por los negocios que salieron a la calle el cielo estaba totalmente limpio, sin nubes al horizonte que hicieran peligrar la jornada de trabajo, pero castigando a los peatones con un bochorno más propio de los meses de mayo y junio.
Pero la rosa roja, a pesar de ser el emblema de Reus también, no es el único protagonista de la Diada de Sant Jordi. Una vez más la plaza Mercadal se convirtió en el centro neurálgico de la fiesta con las paradas de venta de libros de las principales librerías de la ciudad como Galatea, Gaudí, Abacus o la recientemente aterrizada Casa del Libro. La gente se amontonaba en torno a las paradas, dando vuelcos mientras se molestaban los unos con los otros. En el centro, pilas de libros que lucían portadas de todo tipo. Entre estos, destacaban especialmente las tonalidades llamativas y con dibujos chillones de los cuentos infantiles, que contrastaba radicalmente con los colores fríos y serenos de las novelas adultas.
Pero esta situación no se limitaba tan sólo a las paradas, sino también a los mismos establecimientos de las librerías que se mantenían abiertas al público. Los clientes entraban, generando cuellos de botella en las entradas y provocando largas colas en la caja, mientras el personal iba arriba y abajo sin descanso para satisfacer las constantes demandas literarias de la gente. Y para acabar de celebrar la fiesta, durante la tarde el SuperaDrac, la Víbria, el Dragón y los Xiquets de Reus se sumaron para poner la guinda del pastel a una jornada cultural.