Sostenibilidad
Reus dispondrá de más agua de boca con la recuperación de la mina del barrio Fortuny
La potabilizadora permite ganar un volumen equivalente al consumo de 7.000 personas

La alcaldesa, Sandra Guaita, y el concejal responsable de Aguas de Reus, Daniel Rubio, visitando la planta, situada junto al parque del Deslizamiento.
La ciudad ganará, muy pronto, una nueva fuente de abastecimiento de agua potable apta para el consumo humano. Aguas de Reus pone en marcha esta semana la planta de potabilización que permitirá inyectar a la red el recurso hídrico proveniente de la mina del barrio Fortuny. En paralelo, acaban de empezar las obras de instalación de una red de distribución de agua no potable, proveniente del mismo origen y que podrá aprovecharse, también, para llenar las Piscinas Municipales —se prevé que esta función pueda llevarse a cabo ya en la temporada de verano de este año— y regar el parque de los Curas y su entorno.
El proyecto ha tenido un coste en torno a los 500.000 euros —se ha contado con una subvención de la Agencia Catalana del Agua (ACA)— y permitirá incrementar la disponibilidad de agua de boca en 250.000 metros cúbicos (m3) en los años sin sequía, y 80.000 m3 adicionales no potables. El concejal responsable de Aguas de Reus, Daniel Rubio, destacó que esta acción «cubre todas las necesidades de abastecimiento», ya que, en primer término, el agua de la mina es tratada y se pone a circulación siendo apta para el consumo de boca, de forma que, en las condiciones óptimas, equivaldría al consumo de unas 7.000 personas al día. El recurso no potable, que equivaldría al consumo de 2.000 personas, se utilizará para el riego de parques y jardines y para las Piscinas Municipales. Asimismo, en la cubierta de la planta, que se sitúa junto al parque del Lliscament, se instalarán placas solares fotovoltaicas «que permitirán que la instalación sea 100% sostenible desde el punto de vista energético».
La alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, remarcó la voluntad municipal «de avanzar rápidamente en todas las acciones que podemos llevar a cabo desde Aguas de Reus y el Ayuntamiento para diversificar las fuentes de abastecimiento». «Con la voluntad de ser responsables y generosos hacia el territorio, se buscan todas las fuentes para abastecer a los ciudadanos y utilizamos el agua que no sea de boca para otros usos que se puedan llevar a cabo con no potable», enfatizó. En estos momentos, el abastecimiento de agua en la capital del Baix Camp se sostiene en tres patas: los pantanos —la alcaldesa comentó que hace dos años que Reus no coge agua de allí—, el Consorcio de Aguas de Tarragona (CAT) y los recursos de kilómetro cero, como serían los pozos y minados. «No tan sólo hacemos un uso responsable del agua, sino que la ciudad va creciendo y las necesidades hídricas van creciendo», expresó. Por este motivo, la intención es «diversificar» de donde proviene este recurso. Asimismo, enfatizó que el agua que no sea de boca se utiliza «para otros usos que se puedan hacer con no potable».
En este contexto, Guaita recordó que, en el 2024, se conectaron a la red de abastecimiento municipal tres pozos situados junto a la autovía de Bellissens, que, hasta entonces, sólo podían utilizarse esporádicamente. Además, ya se han adjudicado los trabajos para recuperar los pozos de los terrenos del Aeropuerto que estaban en desuso.
Economía circular
El proyecto de recuperación de la mina del barrio Fortuny se ha concebido bajo el concepto de la economía circular, un modelo que persigue una transformación económica mediante el diseño sostenible, el aprovechamiento de los recursos con el mínimo consumo, las medidas para favorecer la reutilización y una apuesta por la investigación, la innovación y el desarrollo. Por ejemplo, la red cuenta con un depósito que recoge y almacena el agua de lluvia en las pistas del parque del Lliscament.
Aguas de Reus hace años que trabaja por la economía circular. Reus destina agua no potable a finalidades como la limpieza de la vía pública. En el polígono agro-Reus existe una red de distribución paralela a la de abastecimiento que se llena con el recurso hídrico no potable procedente de los pozos City, Roquís y Agro-Reus, que tiene una notable presencia de nitratos y que no puede suministrarse para uso de boca. Esta agua se destina a la carga de los vehículos de limpieza vial y a cualquier cisterna de uso particular que lo solicite. Asimismo, se prevé que pueda utilizarse para los procesos productivos de actividades privadas.